¿Cuál es la causa de la deshidratación?
En condiciones normales, todos perdemos agua de nuestro cuerpo a diario a través del sudor, las lágrimas, la orina y las heces. En una persona sana, esa agua se repone al beber líquidos y comer alimentos que contengan agua. Cuando una persona se pone muy enferma debido a la fiebre, la diarrea o los vómitos, o cuando alguien se expone demasiado al sol la deshidratación sucede. Se produce cuando el cuerpo pierde agua y sales del cuerpo esenciales como sodio, potasio, bicarbonato de calcio y fosfatos.
En ocasiones, la deshidratación puede ser causada por fármacos (drogas), como los diuréticos, que agotan los líquidos y los electrolitos del cuerpo. Sea cual sea su causa, la deshidratación debe tratarse lo antes posible.
¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la deshidratación. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
- Sed.
- Micciones menos frecuentes.
- Piel seca.
- Fatiga.
- Aturdimiento.
- Mareo.
- Confusión.
- Boca y mucosas secas.
- Aumento en el ritmo cardiaco y de la respiración.
En los niños, los síntomas adicionales pueden incluir:
- Boca y lengua secas.
- No le salen lágrimas cuando llora.
- No moja los pañales durante más de 3 horas.
- Ojos, mejillas o abdomen hundidos.
- Fiebre alta.
- Apatía.
- Irritabilidad.
- Piel que no vuelve a su sitio al pellizcarla y soltarla.
Los síntomas de la deshidratación pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
Tratamiento
Si se detecta pronto, la deshidratación generalmente se puede tratar en casa según los consejos de un médico. En los niños, las instrucciones para darles alimentos y líquidos pueden ser diferentes dependiendo de las causas de la deshidratación, por lo que es importante que consulte con el pediatra de su hijo.
En caso de deshidratación leve, se recomienda rehidratar simplemente bebiendo líquidos. Muchas bebidas deportivas que existen en el mercado pueden reponer de forma eficaz los líquidos, electrolitos y equilibrio de sales del cuerpo.
En la deshidratación moderada pueden ser necesarios líquidos intravenosos (sueros) aunque, si se detecta a tiempo, una rehidratación simple puede ser eficaz. Los casos de deshidratación grave deben tratarse como una emergencia médica que hay que tratar en el hospital y, si es necesario, con líquidos intravenosos. Se debe actuar de inmediato.
¿Cómo se puede prevenir?
Tome precauciones para evitar los efectos nocivos de la deshidratación, incluyendo las siguientes:
- Beba abundantes líquidos, sobre todo cuando esté trabajando o jugando bajo el sol.
- Asegúrese de beber más líquido del que pierde.
- Intente programar las actividades físicas al aire libre en las horas más frescas del día.
- Tome bebidas deportivas adecuadas para mantener el equilibrio de los electrolitos.
- En los bebés o en los niños pequeños, las soluciones de tipo Pedialyte® ayudarán a mantener el equilibrio de electrolitos durante las enfermedades o la exposición al calor. No intente hacer en casa soluciones de líquidos y sales para los niños.
Fuente: University of Virginia Health System.





0 opiniones:
Publicar un comentario
Gracias por opinar!!!
La Administración del Staff tiene el derecho de seleccionar qué comentarios serán publicados. Quedan terminantemente prohibidos todos aquellos que contenga insultos, spam o que su clara intención sean generar problemas. Serán inmediatamente eliminados.