Una de las grandes dudas luego del parto es cómo serán las pérdidas y en qué momento regresará el período menstrual. Tras el mismo, se presentarán las pérdidas post parto llamadas "loquios", que contienen una mezcla de sangre, moco y tejido placentario. Su duración es variable, aunque se estima que pueden ser eliminadas durante 4 o 6 semanas.
Luego de ese período, es muy común que hayas escuchado hablar de mamás a las que no les regresa el período por meses y algunas otras hasta un año. Esto se debe a un tema hormonal, por eso y a pesar de que estés amamantando, ningún cuerpo seguirá un parámetro establecido: demorará en aparecer nuevamente el tiempo que le lleve a tu cuerpo reajustar los niveles de hormonas.
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Nueva pildora anticonceptiva ayudará a traer bebés sanos al mundo
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Nuevos métodos anticonceptivos con acido fólico, hormonas no sintéticas, idénticas a lo que produce el organismo femenino. Están en esta pastilla que dice que ayudara a traer bebes sanos al mundo.
El acido fólico ayuda al cuerpo a que produzca células saludables que ayudaran a que el bebe no tenga problemas cerebrales y de la espina dorsal.
La píldora se llama Beyaz y puede ser usada para controlar el acné moderado en jóvenes mayores de 13 años de edad y que ya tienen ciclo menstrual.
Fuente: Éxitos 93.9.
El acido fólico ayuda al cuerpo a que produzca células saludables que ayudaran a que el bebe no tenga problemas cerebrales y de la espina dorsal.
La píldora se llama Beyaz y puede ser usada para controlar el acné moderado en jóvenes mayores de 13 años de edad y que ya tienen ciclo menstrual.
Fuente: Éxitos 93.9.
Mitos y verdades de la anticoncepción durante la lactancia materna
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En la época de amamantamiento existen probabilidades de que las mujeres queden embarazadas. Por eso, resulta importante repasar los métodos de anticoncepción más adecuados para este período

Para poder vivir una sexualidad plena y evitar situaciones de riesgo como un embarazo no planificado, el llamado Método de la Lactancia-Amenorrea (MELA) resulta efectivo como instrumento de planificación familiar siempre y cuando se den las siguientes variables: no hayan pasado seis meses desde el momento en el que se produjo el parto, que el bebé reciba la leche materna como alimento exclusivo y que la madre se encuentre en etapa de amenorrea (ausencia del sangrado).
Alerta por falla en anticonceptivos orales
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La Asociación de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, emitió una alerta a Laboratorios Bayer sobre las deficiencias en las condiciones de fabricación de los componentes que figuran en sus productos Yaz, Yasmin, Yasminelle o Yasminik, en su planta de Alemania.
La FDA indicó que la droga evidenciaría baja calidad de los lotes de drosperinona, pese a que Bayer dueño de la droga trató de justificar los envíos con sólo la calidad media de su producción a diferencia de la calidad de cada lote Individual.
La FDA indicó que la droga evidenciaría baja calidad de los lotes de drosperinona, pese a que Bayer dueño de la droga trató de justificar los envíos con sólo la calidad media de su producción a diferencia de la calidad de cada lote Individual.
Un nuevo método anticonceptivo masculino muy peculiar
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El funcionamiento de este sistema requiere el implante de un circuito en el conducto deferente del aparato sexual masculino.
Un nuevo método anticonceptivo pensado para los hombres está en vías de desarrollo, y consiste en un circuito implantado en el conducto deferente y manipulado vía control remoto.
El funcionamiento de este sistema requiere el implante de un circuito en el conducto deferente del aparato sexual masculino, que convierte las señales de radio en ondas acústicas que provoca que su material se expanda y bloquee así el paso de espermatozoides.
Un nuevo método anticonceptivo pensado para los hombres está en vías de desarrollo, y consiste en un circuito implantado en el conducto deferente y manipulado vía control remoto.
El funcionamiento de este sistema requiere el implante de un circuito en el conducto deferente del aparato sexual masculino, que convierte las señales de radio en ondas acústicas que provoca que su material se expanda y bloquee así el paso de espermatozoides.
Embarazo no deseado y VIH, preocupaciones de los adolescentes
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El 61% querría recibir información sobre el virus del sida y un 59% ampliar su conocimiento sobre los anticonceptivos
Una encuesta realizada en nuestro país a chicos de entre 12 y 18 años revela que los temas que mayor preocupación despiertan entre los jóvenes de hoy frente al desenvolvimiento y desarrollo de su sexualidad son las enfermedades de transmisión sexual y la posibilidad de que se produzca un embarazo no deseado. Al mismo tiempo, los datos obtenidos en dicha encuesta, realizada por el programa de Responsabilidad Social Empresaria de Bayer, Profes, señalan la existencia de una gran predisposición de parte de los jóvenes para profundizar su conocimiento de estos temas.
Una encuesta realizada en nuestro país a chicos de entre 12 y 18 años revela que los temas que mayor preocupación despiertan entre los jóvenes de hoy frente al desenvolvimiento y desarrollo de su sexualidad son las enfermedades de transmisión sexual y la posibilidad de que se produzca un embarazo no deseado. Al mismo tiempo, los datos obtenidos en dicha encuesta, realizada por el programa de Responsabilidad Social Empresaria de Bayer, Profes, señalan la existencia de una gran predisposición de parte de los jóvenes para profundizar su conocimiento de estos temas.
Ser mamá antes de tiempo
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Con oscilaciones que van desde un 7 % de madres de menos de 20 años, en Capital, a más del 20 % en Chaco, el mapa de la maternidad precoz se parece bastante al de la inequidad. Pero eso no lo explica todo: el fenómeno se registra también en las clases media y alta, pese a tener más recursos y más información.
Angeles C. no sabe muy bien la razón por la que no tomó precauciones para evitar quedar embarazada cuando tenía 16; a Paz S. la maternidad le sonaba un destino tan lejano que no creyó necesario cuidarse a los 12; Rosa quería un hijo a sus 17 años para tener, por fin, algo realmente suyo...
Generalmente asociada con una etapa de despreocupación, mucho estar entre amigos y salidas nocturnas, la adolescencia es también el tiempo de la maternidad para decenas de miles de niñas y jóvenes argentinas. En 2007, del total de nacidos vivos -unos 700.792 bebes-, casi 110.000 tuvieron una madre de menos de 20 años. Y de ese total, en 2841 casos, una madre de menos de 15.
Angeles C. no sabe muy bien la razón por la que no tomó precauciones para evitar quedar embarazada cuando tenía 16; a Paz S. la maternidad le sonaba un destino tan lejano que no creyó necesario cuidarse a los 12; Rosa quería un hijo a sus 17 años para tener, por fin, algo realmente suyo...
Generalmente asociada con una etapa de despreocupación, mucho estar entre amigos y salidas nocturnas, la adolescencia es también el tiempo de la maternidad para decenas de miles de niñas y jóvenes argentinas. En 2007, del total de nacidos vivos -unos 700.792 bebes-, casi 110.000 tuvieron una madre de menos de 20 años. Y de ese total, en 2841 casos, una madre de menos de 15.
Más de 100 mil madres adolescentes dan a luz por año en Argentina
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Así lo revelan datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación. Las jóvenes en esta situación tienen entre 15 y 19 años. La gran mayoría de los padres, en estos casos, también son adolescentes.
Según un estudio difundido por el Ministerio de Salud de la Nación, más de 100 mil madres adolescentes de entre 15 y 19 años dan a luz en Argentina por año, lo que representa un 15% del total de embarazos en el país.
Por tal motivo, es cada vez más la preocupación por la escasez de instrucción sexual por lo que entidades no gubernamentales impulsaron una campaña para generar conciencia y mejorar la educación sobre anticoncepción y salud sexual.
El informe fue difundido en el marco de la campaña por el Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, que se celebra el sábado 26 de septiembre, y sostiene que en Argentina una adolescente se convierte en madre cada 5 minutos y la gran mayoría de los padres son menores de edad.
En el país el 51% de los jóvenes se inicia sexualmente entre los 15 y los 19 años, dijeron las entidades que impulsaron la implementación de una campaña para generar conciencia y mejorar la educación sobre anticoncepción y salud sexual en 70 Estados.
En Argentina, el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM) realizó una encuesta sobre sexualidad a 500 jóvenes escolarizados, de entre 12 y 20 años. Según el relevamiento, el 64% de los jóvenes consultados reconoció haber hablado sobre sexualidad y cuidados anticonceptivos con sus padres.
De acuerdo a la encuesta, sólo 1 de cada 5 adolescentes conoce la existencia de una ley que garantiza su derecho a recibir educación sexual. La encuesta también indagó sobre el tipo de información que los jóvenes esperaban recibir sobre salud sexual. El 50% aseguró que deseaba recibir información acerca de la prevención de las infecciones de transmisión sexual y el 40% se mostró interesado en los métodos anticonceptivos.
Se estima que el 40% de los embarazos en Latinoamérica no son planificados y son consecuencia de la inutilización de métodos anticonceptivos o el uso incorrecto de los mismos. Cada año, 46 millones de embarazos de madres adolescentes culminan en un aborto inducido, mientras que casi 20 millones de éstos se realizan de forma insegura y clandestina.
Fuente: Clarin.
Según un estudio difundido por el Ministerio de Salud de la Nación, más de 100 mil madres adolescentes de entre 15 y 19 años dan a luz en Argentina por año, lo que representa un 15% del total de embarazos en el país.
Por tal motivo, es cada vez más la preocupación por la escasez de instrucción sexual por lo que entidades no gubernamentales impulsaron una campaña para generar conciencia y mejorar la educación sobre anticoncepción y salud sexual.
El informe fue difundido en el marco de la campaña por el Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, que se celebra el sábado 26 de septiembre, y sostiene que en Argentina una adolescente se convierte en madre cada 5 minutos y la gran mayoría de los padres son menores de edad.
En el país el 51% de los jóvenes se inicia sexualmente entre los 15 y los 19 años, dijeron las entidades que impulsaron la implementación de una campaña para generar conciencia y mejorar la educación sobre anticoncepción y salud sexual en 70 Estados.
En Argentina, el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM) realizó una encuesta sobre sexualidad a 500 jóvenes escolarizados, de entre 12 y 20 años. Según el relevamiento, el 64% de los jóvenes consultados reconoció haber hablado sobre sexualidad y cuidados anticonceptivos con sus padres.
De acuerdo a la encuesta, sólo 1 de cada 5 adolescentes conoce la existencia de una ley que garantiza su derecho a recibir educación sexual. La encuesta también indagó sobre el tipo de información que los jóvenes esperaban recibir sobre salud sexual. El 50% aseguró que deseaba recibir información acerca de la prevención de las infecciones de transmisión sexual y el 40% se mostró interesado en los métodos anticonceptivos.
Se estima que el 40% de los embarazos en Latinoamérica no son planificados y son consecuencia de la inutilización de métodos anticonceptivos o el uso incorrecto de los mismos. Cada año, 46 millones de embarazos de madres adolescentes culminan en un aborto inducido, mientras que casi 20 millones de éstos se realizan de forma insegura y clandestina.
Fuente: Clarin.
Argentina: No hay DIU gratuitos hasta nuevo aviso
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El ministerio de salud tuvo que retirarlos de todos los hospitales.
Un informe del Instituto Nacional de Medicamentos detectó fallas en los dispositivos. Se trata de 40.000 unidades Cervix-T 380 entregados por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable a los centros beneficiarios del Plan Remediar.
Cuarenta mil dispositivos intrauterinos que habían sido adquiridos por el Ministerio de Salud de la Nación debieron ser retirados de los hospitales públicos porque podrían estar contaminados.
Se trata de los DIU marca Cervix-T 380, entregados por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable a los centros de salud beneficiarios del Plan Remediar, que provee gratuitamente de medicamentos a todas las provincias.
La decisión adoptada esta semana por la cartera sanitaria nacional fue comunicada a los ministerios provinciales a través de una circular –a la que accedió en exclusiva Crítica de la Argentina– por la cual se les ordena que “no los utilicen hasta tanto se compruebe que no contienen sustancias tóxicas”.
Un informe reservado del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) detectó fallas en las muestras enviadas para su análisis, “que no cumplen con los requisitos de esterilización” pues “se halló presencia de gérmenes y bacterias”.
Las autoridades sugieren que “se les realice a las mujeres que ya tienen colocado el DIU controles ginecológicos para prevenir cualquier posible infección”. Para los especialistas, la situación es “de suma gravedad” porque no se pueden descartar “consecuencias en la salud de las pacientes”.
El material fue adquirido por la cartera sanitaria nacional en 2005, cuando se puso en marcha el plan de anticoncepción, durante la gestión del ex ministro Ginés González García, y tiene fecha de vencimiento en 2010.
El hecho que disparó el alerta se inició la semana pasada, cuando los responsables del programa de salud reproductiva de Mendoza, detectaron “cambios en la coloración de los dispositivos pertenecientes a uno de los lotes”.
Preocupados por la situación, los profesionales enviaron la partida con irregularidades al Ministerio de Salud nacional, que a su vez remitió las muestras al INAME, organismo que depende de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su análisis. Allí se determinó que las muestras “incumplen los requisitos de calidad exigidos por la normativa vigente”.
El subsecretario de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud nacional, Guillermo González Prieto, explicó que “los envases estaban mal sellados, lo que motivó que el material estéril entrara en contacto con bacterias y gérmenes ambientales y contaminara los dispositivos”.
El funcionario relató que, “como medida de precaución, se decidió retirar de circulación la totalidad de los DIU de esta marca y, si bien hasta el momento, no se han notificado inconvenientes, se sugiere que las mujeres que ya lo tienen colocado realicen los controles ginecológicos para detectar cualquier posible anomalía”.
Desde el jueves pasado, los centros de salud de la ciudad de Buenos Aires tienen orden de no colocar más estos dispositivos en las mujeres que lo requieren. “Hemos requerido ayuda de las autoridades nacionales para recuperar el stock de dispositivos y esperamos respuesta en las próximas semanas”, aseguró la doctora Silvia Oizerovich, coordinadora del programa de salud reproductiva porteño.
LA HISTORIA NO OFICIAL
Tanto preservativos como DIU en grandes cantidades fueron adquiridos durante la gestión de Ginés González García, que impulsó de manera masiva el programa de procreación responsable. “La distribución gratuita de estos dispositivos formaba parte de una política de Estado tendiente a prevenir embarazos no deseados”, recordó un ex funcionario ministerial. “Cuando Graciela Ocaña lo reemplazó a principios de 2008, desalentó la continuidad del programa y los dispositivos dejaron de entregarse”, agregó. Pero no fueron eliminados, sino que quedaron guardados en los depósitos del ministerio.
Con la llegada de Juan Manzur al edificio de la avenida 9 de Julio –un discípulo dilecto de González García–, el programa se reactivó y el flamante funcionario echó mano de estos DIU al reiniciar las entregas.
Según la página web de sus fabricantes, “la Cervix T Cu 380 está elaborada en un cuerpo de polietileno flexible radiopaco con dos collares horizontales de cobre de aproximadamente 66,5 mg cada uno y un bobinado de cobre arrollado en su brazo vertical de aproximadamente 176 mg”.
El texto explica que “la eficacia anticonceptiva es aumentada por el cobre que descarga continuamente dentro de la cavidad uterina” y que “luego de su inserción tiene una vida útil de ocho años”.
Por último, se destaca que “fue diseñada para planificación familiar y se aconseja en mujeres que tienen por lo menos un hijo”.
Fuente: Diario Critica.
Originalmente en www.mamuchas.com subido por Verito.
Un informe del Instituto Nacional de Medicamentos detectó fallas en los dispositivos. Se trata de 40.000 unidades Cervix-T 380 entregados por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable a los centros beneficiarios del Plan Remediar.
Cuarenta mil dispositivos intrauterinos que habían sido adquiridos por el Ministerio de Salud de la Nación debieron ser retirados de los hospitales públicos porque podrían estar contaminados.
Se trata de los DIU marca Cervix-T 380, entregados por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable a los centros de salud beneficiarios del Plan Remediar, que provee gratuitamente de medicamentos a todas las provincias.
La decisión adoptada esta semana por la cartera sanitaria nacional fue comunicada a los ministerios provinciales a través de una circular –a la que accedió en exclusiva Crítica de la Argentina– por la cual se les ordena que “no los utilicen hasta tanto se compruebe que no contienen sustancias tóxicas”.
Un informe reservado del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) detectó fallas en las muestras enviadas para su análisis, “que no cumplen con los requisitos de esterilización” pues “se halló presencia de gérmenes y bacterias”.
Las autoridades sugieren que “se les realice a las mujeres que ya tienen colocado el DIU controles ginecológicos para prevenir cualquier posible infección”. Para los especialistas, la situación es “de suma gravedad” porque no se pueden descartar “consecuencias en la salud de las pacientes”.
El material fue adquirido por la cartera sanitaria nacional en 2005, cuando se puso en marcha el plan de anticoncepción, durante la gestión del ex ministro Ginés González García, y tiene fecha de vencimiento en 2010.
El hecho que disparó el alerta se inició la semana pasada, cuando los responsables del programa de salud reproductiva de Mendoza, detectaron “cambios en la coloración de los dispositivos pertenecientes a uno de los lotes”.
Preocupados por la situación, los profesionales enviaron la partida con irregularidades al Ministerio de Salud nacional, que a su vez remitió las muestras al INAME, organismo que depende de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su análisis. Allí se determinó que las muestras “incumplen los requisitos de calidad exigidos por la normativa vigente”.
El subsecretario de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud nacional, Guillermo González Prieto, explicó que “los envases estaban mal sellados, lo que motivó que el material estéril entrara en contacto con bacterias y gérmenes ambientales y contaminara los dispositivos”.
El funcionario relató que, “como medida de precaución, se decidió retirar de circulación la totalidad de los DIU de esta marca y, si bien hasta el momento, no se han notificado inconvenientes, se sugiere que las mujeres que ya lo tienen colocado realicen los controles ginecológicos para detectar cualquier posible anomalía”.
Desde el jueves pasado, los centros de salud de la ciudad de Buenos Aires tienen orden de no colocar más estos dispositivos en las mujeres que lo requieren. “Hemos requerido ayuda de las autoridades nacionales para recuperar el stock de dispositivos y esperamos respuesta en las próximas semanas”, aseguró la doctora Silvia Oizerovich, coordinadora del programa de salud reproductiva porteño.
LA HISTORIA NO OFICIAL
Tanto preservativos como DIU en grandes cantidades fueron adquiridos durante la gestión de Ginés González García, que impulsó de manera masiva el programa de procreación responsable. “La distribución gratuita de estos dispositivos formaba parte de una política de Estado tendiente a prevenir embarazos no deseados”, recordó un ex funcionario ministerial. “Cuando Graciela Ocaña lo reemplazó a principios de 2008, desalentó la continuidad del programa y los dispositivos dejaron de entregarse”, agregó. Pero no fueron eliminados, sino que quedaron guardados en los depósitos del ministerio.
Con la llegada de Juan Manzur al edificio de la avenida 9 de Julio –un discípulo dilecto de González García–, el programa se reactivó y el flamante funcionario echó mano de estos DIU al reiniciar las entregas.
Según la página web de sus fabricantes, “la Cervix T Cu 380 está elaborada en un cuerpo de polietileno flexible radiopaco con dos collares horizontales de cobre de aproximadamente 66,5 mg cada uno y un bobinado de cobre arrollado en su brazo vertical de aproximadamente 176 mg”.
El texto explica que “la eficacia anticonceptiva es aumentada por el cobre que descarga continuamente dentro de la cavidad uterina” y que “luego de su inserción tiene una vida útil de ocho años”.
Por último, se destaca que “fue diseñada para planificación familiar y se aconseja en mujeres que tienen por lo menos un hijo”.
Fuente: Diario Critica.
Originalmente en www.mamuchas.com subido por Verito.
Cómo elegir píldoras con menos riesgo
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ALGUNOS ANTICONCEPTIVOS ORALES FAVORECEN LA GENERACION DE COAGULOS EN LAS VENAS PROFUNDAS
Dos investigaciones advierten que los anticonceptivos de “tercera generación”, promocionados como los que no provocan aumento de peso, presentan el doble de riesgo de generar trombosis que los comunes. No hay diferencias en su eficacia.
Pastillas anticonceptivas de uso habitual en muchos países, incluida la Argentina, presentan un riesgo aumentado de generar coágulos en las venas profundas del organismo. Así lo indican dos estudios publicados en una importante revista médica británica. Las más peligrosas son las que corresponden a la “tercera generación” de píldoras anticonceptivas –de las que suele publicitarse que no provocan aumento de peso o acné–, en las que el riesgo llega a duplicar el que presentan las de la segunda generación. Estas investigaciones de ningún modo descalifican la utilidad de las pastillas anticonceptivas y el riesgo de trombosis es relativamente bajo, aun con las drogas cuestionadas. Lo que advierten los investigadores es que “muchas mujeres no usan las marcas más seguras en cuanto al riesgo de trombosis”. La eficacia anticonceptiva de las distintas drogas es la misma, y estas investigaciones no constataron que ninguna de ellas produzca menos aumento de peso que las otras. La única diferencia, entonces, es que algunas tienen más riesgos. Y “la opción más segura –según estas investigaciones– es un anticonceptivo oral que contenga ‘levonorgestrel’ combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los dos estudios se publican en el British Medical Journal. Uno de ellos fue realizado en Holanda por investigadores de los departamentos de Ginecología, Trombosis y Medicina Vascular del Centro Médico de la Universidad holandesa de Leiden, integrado por F. R. Rosendaal y otros investigadores. El análisis incluyó a 3284 mujeres de entre 18 y 50 años. Los investigadores recuerdan que, “desde 1961, diversos estudios confirmaron que el uso de anticonceptivos orales incrementó entre dos y seis veces el riesgo de trombosis venosa”. Esta condición consiste en la formación de coágulos sanguíneos en el interior de venas; esto suele suceder en las venas profundas de las piernas o de los brazos; eventualmente, el coágulo puede trasladarse a una arteria de pulmón y bloquearla, en lo que se llama embolia pulmonar.
Entre la población general, cinco personas de cada cien mil sufren trombosis cada año; entre las mujeres que toman anticonceptivos orales, el riesgo se eleva a 15 o 25 de cada cien mil. Este riesgo es bajo y no pone en cuestión los beneficios de la píldora en general (ver recuadro), pero puede reducirse o aumentar según el tipo de píldora utilizada.
Los anticonceptivos orales de uso habitual combinan una hormona llamada estrógeno y otra llamada progestágeno. Hay distintos tipos de progestágenos, y las distintas marcas de píldora incluyen uno u otro. Las de la “segunda generación” de anticonceptivos orales –que siguen siendo ampliamente utilizados– contienen levonorgestrel o, menos a menudo, norgestrel. Las de la “tercera generación” contienen desogestrel o gestodeno; otros fármacos con acción antiovulatoria incluyen drogas como norgestimato, ciproterona acetato y drospirenona.
La investigación de la Universidad de Leiden encontró que “el riesgo de trombosis en las venas difiere claramente según el tipo de progestógeno y la dosis de estrógeno del anticonceptivo”. De entre los progestógenos, el que menos aumenta el riesgo es el levonorgestrel. Para el gestodeno, el desogestrel, el norgestimato, la ciproterona acetato y la drospirenona, el riesgo de trombosis es de entre una vez y media y el doble que con levonorgestrel.
El estudio holandés también investigó la incidencia de la cantidad de estrógeno contenida en la píldora sobre el riesgo de trombosis. Ya se sabía que, con una dosis de 0,03 miligramos de estrógeno (etinilestradiol), el riesgo era casi la mitad que para una dosis de 0,05 miligramos. Los investigadores encontraron que, cuando la dosis de estrógeno bajaba a 0,02 miligramos, el riesgo bajaba un 20 por ciento respecto de la de 0,03.
Como conclusión, el equipo de Leiden encuentra que “la opción más segura con respecto al riesgo de trombosis venosa es un anticonceptivo oral que contenga levonorgestrel combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los investigadores observan que “todos los anticonceptivos orales empleados actualmente son igualmente efectivos para prevenir el embarazo” y desestiman otros argumentos que se han usado para propiciar el uso de una u otra marca: “Con respecto a la posibilidad de aumento de peso, no hay claras diferencias entre los anticonceptivos comúnmente usados”; lo mismo sucede “con respecto al alivio de síntomas premenstruales o incluso respecto del acné”. Entonces, “la elección de un anticonceptivo oral debería priorizar aquellos que tengan menos efectos colaterales” y observa que “dado que cien millones de mujeres usan anticonceptivos orales en el mundo, aun los efectos negativos infrecuentes afectan a muchas”. Entretanto, en relación con el riesgo de trombosis, “muchas mujeres no usan las marcas más seguras de anticonceptivos”, advierten los investigadores de la Universidad de Leiden.
El British Medical Journal publica también un estudio de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, dirigido por Ojvind Lidegaard, a partir de datos que el sistema de salud de ese país registró en un total de 10,4 millones de mujeres, de 15 a 49 años, entre 1995 y 2005: “Los anticonceptivos orales con desogestrel, gestodeno o drospirenona se asocian con un riesgo significativamente más alto de trombosis venosas que los anticonceptivos con levonorgestrel”. En una nota editorial firmada por Nick Dunn, el Journal señala que “la notable concordancia entre ambos estudios sostiene su validez” y observa que “todos los progestágenos recientemente desarrollados, con la posible excepción del norgestimato, parecen estar en desventaja en relación con el tromboembolismo venoso”. Agrega que “las mujeres con historia personal o familiar de tromboembolismo venoso no deberían tomar anticonceptivos orales combinados de ningún tipo”.
Fuente: Página 12.
Dos investigaciones advierten que los anticonceptivos de “tercera generación”, promocionados como los que no provocan aumento de peso, presentan el doble de riesgo de generar trombosis que los comunes. No hay diferencias en su eficacia.
Pastillas anticonceptivas de uso habitual en muchos países, incluida la Argentina, presentan un riesgo aumentado de generar coágulos en las venas profundas del organismo. Así lo indican dos estudios publicados en una importante revista médica británica. Las más peligrosas son las que corresponden a la “tercera generación” de píldoras anticonceptivas –de las que suele publicitarse que no provocan aumento de peso o acné–, en las que el riesgo llega a duplicar el que presentan las de la segunda generación. Estas investigaciones de ningún modo descalifican la utilidad de las pastillas anticonceptivas y el riesgo de trombosis es relativamente bajo, aun con las drogas cuestionadas. Lo que advierten los investigadores es que “muchas mujeres no usan las marcas más seguras en cuanto al riesgo de trombosis”. La eficacia anticonceptiva de las distintas drogas es la misma, y estas investigaciones no constataron que ninguna de ellas produzca menos aumento de peso que las otras. La única diferencia, entonces, es que algunas tienen más riesgos. Y “la opción más segura –según estas investigaciones– es un anticonceptivo oral que contenga ‘levonorgestrel’ combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los dos estudios se publican en el British Medical Journal. Uno de ellos fue realizado en Holanda por investigadores de los departamentos de Ginecología, Trombosis y Medicina Vascular del Centro Médico de la Universidad holandesa de Leiden, integrado por F. R. Rosendaal y otros investigadores. El análisis incluyó a 3284 mujeres de entre 18 y 50 años. Los investigadores recuerdan que, “desde 1961, diversos estudios confirmaron que el uso de anticonceptivos orales incrementó entre dos y seis veces el riesgo de trombosis venosa”. Esta condición consiste en la formación de coágulos sanguíneos en el interior de venas; esto suele suceder en las venas profundas de las piernas o de los brazos; eventualmente, el coágulo puede trasladarse a una arteria de pulmón y bloquearla, en lo que se llama embolia pulmonar.
Entre la población general, cinco personas de cada cien mil sufren trombosis cada año; entre las mujeres que toman anticonceptivos orales, el riesgo se eleva a 15 o 25 de cada cien mil. Este riesgo es bajo y no pone en cuestión los beneficios de la píldora en general (ver recuadro), pero puede reducirse o aumentar según el tipo de píldora utilizada.
Los anticonceptivos orales de uso habitual combinan una hormona llamada estrógeno y otra llamada progestágeno. Hay distintos tipos de progestágenos, y las distintas marcas de píldora incluyen uno u otro. Las de la “segunda generación” de anticonceptivos orales –que siguen siendo ampliamente utilizados– contienen levonorgestrel o, menos a menudo, norgestrel. Las de la “tercera generación” contienen desogestrel o gestodeno; otros fármacos con acción antiovulatoria incluyen drogas como norgestimato, ciproterona acetato y drospirenona.
La investigación de la Universidad de Leiden encontró que “el riesgo de trombosis en las venas difiere claramente según el tipo de progestógeno y la dosis de estrógeno del anticonceptivo”. De entre los progestógenos, el que menos aumenta el riesgo es el levonorgestrel. Para el gestodeno, el desogestrel, el norgestimato, la ciproterona acetato y la drospirenona, el riesgo de trombosis es de entre una vez y media y el doble que con levonorgestrel.
El estudio holandés también investigó la incidencia de la cantidad de estrógeno contenida en la píldora sobre el riesgo de trombosis. Ya se sabía que, con una dosis de 0,03 miligramos de estrógeno (etinilestradiol), el riesgo era casi la mitad que para una dosis de 0,05 miligramos. Los investigadores encontraron que, cuando la dosis de estrógeno bajaba a 0,02 miligramos, el riesgo bajaba un 20 por ciento respecto de la de 0,03.
Como conclusión, el equipo de Leiden encuentra que “la opción más segura con respecto al riesgo de trombosis venosa es un anticonceptivo oral que contenga levonorgestrel combinado con una baja dosis de estrógeno”.
Los investigadores observan que “todos los anticonceptivos orales empleados actualmente son igualmente efectivos para prevenir el embarazo” y desestiman otros argumentos que se han usado para propiciar el uso de una u otra marca: “Con respecto a la posibilidad de aumento de peso, no hay claras diferencias entre los anticonceptivos comúnmente usados”; lo mismo sucede “con respecto al alivio de síntomas premenstruales o incluso respecto del acné”. Entonces, “la elección de un anticonceptivo oral debería priorizar aquellos que tengan menos efectos colaterales” y observa que “dado que cien millones de mujeres usan anticonceptivos orales en el mundo, aun los efectos negativos infrecuentes afectan a muchas”. Entretanto, en relación con el riesgo de trombosis, “muchas mujeres no usan las marcas más seguras de anticonceptivos”, advierten los investigadores de la Universidad de Leiden.
El British Medical Journal publica también un estudio de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, dirigido por Ojvind Lidegaard, a partir de datos que el sistema de salud de ese país registró en un total de 10,4 millones de mujeres, de 15 a 49 años, entre 1995 y 2005: “Los anticonceptivos orales con desogestrel, gestodeno o drospirenona se asocian con un riesgo significativamente más alto de trombosis venosas que los anticonceptivos con levonorgestrel”. En una nota editorial firmada por Nick Dunn, el Journal señala que “la notable concordancia entre ambos estudios sostiene su validez” y observa que “todos los progestágenos recientemente desarrollados, con la posible excepción del norgestimato, parecen estar en desventaja en relación con el tromboembolismo venoso”. Agrega que “las mujeres con historia personal o familiar de tromboembolismo venoso no deberían tomar anticonceptivos orales combinados de ningún tipo”.
Fuente: Página 12.
Crece el uso de los anticonceptivos que eliminan el ciclo femenino
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Con esta tendencia, el sangrado pasará a ser una cuestión “obsoleta” y el período sólo se habilitará si se busca un embarazo. La libertad de elección de una instancia estrechamente ligada a lo femenino. Beneficios, contras y polémica sobre un cambio cultural sin precedentes.
En épocas preindustriales –es decir, de mediados del siglo XVIII hacia atrás–, las mujeres no tenían más de cien ciclos femeninos a lo largo de su vida. La llegada de la menarca a los dieciséis años, la maternidad precoz, la tendencia a parir un aluvión de hijos y a amamantar a esos vástagos hasta que fueran a la escuela –a lo que se suma una menopausia también temprana y una baja esperanza de vida– hacían que las señoras pudieran pasarse unos noventa meses sin período y vivieran el sangrado como si fuera un aniversario de algo.
Hoy no es así. Hoy, una mujer tiene cuatrocientos ciclos a lo largo de su existencia: cuatro veces más que hace un puñado de siglos. Nunca, dicen los médicos y antropólogos, el cuerpo femenino abrevó tanto en esas aguas. Y es justamente eso, el exceso de períodos, lo que está impulsando un cambio sin precedentes: en todo el mundo aumenta la cantidad de mujeres que aceptan las recomendaciones de los médicos ginecólogos, quienes desde hace ya varios años, y en forma creciente, vienen prescribiendo y respaldando métodos anticonceptivos que virtualmente eliminan el período, para habilitarlo sólo si se busca un embarazo. El resultado: con estas pastillas las mujeres padecerían menos cánceres e incomodidades –derivados del hecho de andar menstruando demasiados años–, pero a la vez resignarían una instancia que atávicamente estuvo muy asociada a la identidad femenina.
Dicho de otra forma: en tiempos neohippies, en los que las madres buscan parir en casas, bañeras, piletas y en cuclillas, son cada vez más las chicas que permiten a la ciencia operar sobre su ciclo menstrual. “La feminidad hoy transita por carriles muy diversos, al igual que la masculinidad; si muchos hombres consideramos normal y lógico cambiar pañales y liberarnos de preconceptos, también es de esperar que haya mujeres, sobre todo de generaciones más jóvenes, que tomen distancia de una idea de feminidad históricamente arraigada: la que sostiene que los órganos genitales internos y las menstruaciones definen al ser femenino –explica el médico obstetra Edgardo Rolla, especialista en medicina reproductiva–. Poéticamente siempre digo que ‘la menstruación es el llanto del útero por el embarazo que no hubo’, debido a que la única utilidad que tiene el útero (que no es poca cosa) es alojar al embarazo. Pero no cumple ninguna otra función. Y la menstruación tampoco”.
Si fuera por su condición de “natural”, el organismo femenino debería engendrar un hijo por año. Desde el momento en que esto ya no pasa, los especialistas coinciden en que el cuerpo es una construcción (ver aparte) y en que es bastante sensato que la ciencia médica esté aprovechando esa artificialidad en beneficio de las mujeres. Este tipo de planteos está en libros como ¿Está obsoleta la menstruación? (escrito por dos médicos de la Universidad de Oxford) e incluso en el Museo de la Menstruación (www.mum.org), donde se debate acerca de la supresión o no del ciclo.
En la vereda opuesta, hay gente como la escritora española (y feminista) Anna Mercadé, autora del libro Dirigir en femenino, quien dijo al diario El País que la supresión del ciclo menstrual le parecía horrible. “Es un atraso –explicó–. Si la sociedad no acepta a la mujer como mujer estamos ante un drama. Lo que está exigiendo la sociedad a la mujer es que sea como un hombre, que desarrolle la energía masculina, que no tenga hijos, que se dedique a trabajar y a dar vueltas por el mundo y que sea más competitiva que nadie. Y ahora, también, la menstruación, fuera. Comprendo que hay mujeres que lo pasan fatal y que hay que hacer algo por ellas, pero es ley de vida”.
“Si no me viene, me vuelvo loca”. El 30 por ciento de las argentinas usa pastillas anticonceptivas. Este dato surge de una encuesta realizada por los laboratorios Bayer, en la que también se informa que Argentina está cuarta en el ranking de consumo debajo de Francia (45% de las mujeres toma la píldora), Alemania (34%) y Brasil (31%). Para Karina Iza, ginecóloga del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), estos números reflejan el orden de aceptación de “la píldora” a nivel mundial. En Europa y Estados Unidos, el consumo está tan masificado que, en el rubro “contracepción”, incluso hay más de una variante farmacológica: existe la Seasondale (una píldora que hace menstruar sólo cuatro veces al año, una por cada estación climática), los endoceptivos (que anulan íntegramente el sangrado) y también –por supuesto– las clásicas píldoras, que reducen el ciclo a una suerte de evento simbólico que recuerda a Blancanieves y la pinchadura del dedo.
En Argentina, en cambio, el mercado está comparativamente más reducido. Y eso se debe a razones culturales. Para muchas argentinas, la menstruación es una especie de “control de calidad” que les permite asegurarse de que no haya un embarazo en ciernes. “Las argentinas están tan obsesionadas con su ciclo, que cualquier supresión les arroja una paranoia que no todas pueden tolerar”, explica Karina Iza. Y agrega que este temor se hizo evidente hace algunos años, cuando llegó un endoceptivo al país y no tuvo el mismo éxito que en Europa. “Las europeas nunca se cuestionaron nada: les pareció una opción maravillosa que les evitaba gastar en toallitas y tampones –cuenta Iza–. Pero en Argentina y el resto de Latinoamérica, el tema de la menstruación tiene una raigambre cultural muy fuerte y muy folclórica. Para nosotros, los médicos, es un trabajo muy grande convencer a las mujeres de que la falta de ciclo no es señal de embarazo. Cada vez que a una paciente le explicás que con las pastillas que toma le va a venir muy poco o no le va a venir, te dice: ‘Ah, no, si no me viene me vuelvo loca’. Prefieren sangrar diez días antes que no sangrar. Porque además se asocia la falta de ciclo con la menopausia, y eso tiene connotaciones duras en muchas mujeres. Pero esto se está modificando. Hay toda una generación de chicas más jóvenes que lo vive de otra forma. Cuando llega el verano, si la menstruación les cae en las vacaciones o en la luna de miel o en la fiesta de egresados, ya piden pastillas para suspender todo”.
Malos humores
Las pastillas anticonceptivas aparecieron en 1961, con un objetivo que no tenía que ver con suspender la fertilidad: sólo se usaban con prescripción médica para aliviar a las pacientes que padecieran dolores menstruales. Tuvo que pasar más de medio siglo para que las mujeres se largaran a tomar pastillas para evitar la concepción. Y así y todo, esas píldoras no reducían la abundancia de período. Esa disminución recién empezó a ocurrir hace unos años, cuando los avances de la ciencia permitieron bajar la carga de estrógeno de las pastillas, una modificación que trajo dos consecuencias: por un lado, se reducían los efectos secundarios como la retención de líquidos, el dolor de cabeza y las alteraciones nerviosas (una disminución que sedujo a muchas mujeres, que empezaron a animarse a tomar la píldora) y, por otro, esa baja en la dosis hormonal hizo que el endometrio –la capa interna del útero– no se engrosara tanto y, por lo tanto, al ser eliminado (la menstruación no es otra cosa que la descamación del endometrio) no provocara una menstruación abundante, sino todo lo contrario.
Si estas píldoras hubieran existido hace varios cientos de años, las comunidades médicas se habrían evitado más de una incertidumbre. Y es que desde los comienzos de la civilización, la pérdida mensual de sangre fue siempre algo que desveló a la medicina, y sobre todo a los hombres: nadie lograba explicar cómo una mujer podía sangrar periódicamente sin dolor y sin morir, mientras que un hombre caía redondo ante cualquier hemorragia.
En el siglo IV antes de Cristo, y en pleno estado de confusión general, Aristóteles llegó a escribir en su Historia animalium que creía que el semen actuaba sobre la sangre femenina para formar el embrión. Otros, todavía más perdidos, sostenían que la sangre ni siquiera tenía algo que ver con la fecundidad: la mujer era un género tan débil que no era capaz de digerir completamente los alimentos, por eso los restos de esa digestión incompleta eran evacuados con el ciclo.
Fue recién en la Edad Media que se empezó a relacionar la menstruación con la fertilidad, pero hasta ahí nomás: para la medicina medieval, el período no era otra cosa que la eliminación concreta de los “malos humores” de las mujeres. Se pensaba que los cuerpos femeninos eran fríos y húmedos, y que esa masa humoral descendía a la parte más baja del cuerpo y era finalmente expulsada. Se trataba de sangre “mala”, eliminada con el único fin de equilibrar el temple y conservar la salud. En su libro Problemas y secretos maravillosos de las Indias (1591), Juan de Cárdenas, un joven médico que emigró en el siglo XVI al Nuevo Mundo, lo explica así: “La mujer crece y aumenta hasta los catorce años, y en este tiempo toda la sangre que engendra se gasta y consume en el aumento de sus miembros, pero después de los catorce, que deja de crecer, toda aquella sangre que primero se consumía en el aumento de los miembros, no hay en qué se gaste y consuma, porque el hombre, como es de complexión cálida y fuerte y asimismo se ejercita mucho, tiene fuerza para consumir y gastar la tal sobra de sangre”.
Dicho de otra forma, los hombres no menstruaban porque sabían aprovechar cada parte de su cuerpo. Las mujeres, en cambio, tiraban sangre como se tiran las sobras de un banquete: un despilfarro que marcó el origen de todos los otros prejuicios.
Por qué las toman, por qué las dejan
Un estudio del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam) revela que:
* El 21% eligió la píldora por sugerencia de familiares o amigos (pero no de un médico).
* El 53% de las mujeres que toman píldoras fue a la farmacia sin receta médica.
* El 37% de las mujeres abandona las pastillas por sufrir hinchazón, cefalea o sangrado.
* Un 23% confesó haber dejado las píldoras al quedar sin pareja (y sin relaciones sexuales).
* Un 14% las dejan por “dificultades con el método”.
* Un 9% por “recomendación clínica”.
* Un 42% interrumpió la toma sin haber consultado a su médico.
* Un 19% de las que dejan no adopta nuevas medidas de anticoncepción.
* Y un 69% elige un método anticonceptivo de menor eficacia.
* Sólo a un 10% le preocupan los efectos secundarios de las pastillas.
Fuente: Critica Digital.
Originalmente en www.mamuchas.com.ar subido por Verito.
En épocas preindustriales –es decir, de mediados del siglo XVIII hacia atrás–, las mujeres no tenían más de cien ciclos femeninos a lo largo de su vida. La llegada de la menarca a los dieciséis años, la maternidad precoz, la tendencia a parir un aluvión de hijos y a amamantar a esos vástagos hasta que fueran a la escuela –a lo que se suma una menopausia también temprana y una baja esperanza de vida– hacían que las señoras pudieran pasarse unos noventa meses sin período y vivieran el sangrado como si fuera un aniversario de algo.
Hoy no es así. Hoy, una mujer tiene cuatrocientos ciclos a lo largo de su existencia: cuatro veces más que hace un puñado de siglos. Nunca, dicen los médicos y antropólogos, el cuerpo femenino abrevó tanto en esas aguas. Y es justamente eso, el exceso de períodos, lo que está impulsando un cambio sin precedentes: en todo el mundo aumenta la cantidad de mujeres que aceptan las recomendaciones de los médicos ginecólogos, quienes desde hace ya varios años, y en forma creciente, vienen prescribiendo y respaldando métodos anticonceptivos que virtualmente eliminan el período, para habilitarlo sólo si se busca un embarazo. El resultado: con estas pastillas las mujeres padecerían menos cánceres e incomodidades –derivados del hecho de andar menstruando demasiados años–, pero a la vez resignarían una instancia que atávicamente estuvo muy asociada a la identidad femenina.
Dicho de otra forma: en tiempos neohippies, en los que las madres buscan parir en casas, bañeras, piletas y en cuclillas, son cada vez más las chicas que permiten a la ciencia operar sobre su ciclo menstrual. “La feminidad hoy transita por carriles muy diversos, al igual que la masculinidad; si muchos hombres consideramos normal y lógico cambiar pañales y liberarnos de preconceptos, también es de esperar que haya mujeres, sobre todo de generaciones más jóvenes, que tomen distancia de una idea de feminidad históricamente arraigada: la que sostiene que los órganos genitales internos y las menstruaciones definen al ser femenino –explica el médico obstetra Edgardo Rolla, especialista en medicina reproductiva–. Poéticamente siempre digo que ‘la menstruación es el llanto del útero por el embarazo que no hubo’, debido a que la única utilidad que tiene el útero (que no es poca cosa) es alojar al embarazo. Pero no cumple ninguna otra función. Y la menstruación tampoco”.
Si fuera por su condición de “natural”, el organismo femenino debería engendrar un hijo por año. Desde el momento en que esto ya no pasa, los especialistas coinciden en que el cuerpo es una construcción (ver aparte) y en que es bastante sensato que la ciencia médica esté aprovechando esa artificialidad en beneficio de las mujeres. Este tipo de planteos está en libros como ¿Está obsoleta la menstruación? (escrito por dos médicos de la Universidad de Oxford) e incluso en el Museo de la Menstruación (www.mum.org), donde se debate acerca de la supresión o no del ciclo.
En la vereda opuesta, hay gente como la escritora española (y feminista) Anna Mercadé, autora del libro Dirigir en femenino, quien dijo al diario El País que la supresión del ciclo menstrual le parecía horrible. “Es un atraso –explicó–. Si la sociedad no acepta a la mujer como mujer estamos ante un drama. Lo que está exigiendo la sociedad a la mujer es que sea como un hombre, que desarrolle la energía masculina, que no tenga hijos, que se dedique a trabajar y a dar vueltas por el mundo y que sea más competitiva que nadie. Y ahora, también, la menstruación, fuera. Comprendo que hay mujeres que lo pasan fatal y que hay que hacer algo por ellas, pero es ley de vida”.
“Si no me viene, me vuelvo loca”. El 30 por ciento de las argentinas usa pastillas anticonceptivas. Este dato surge de una encuesta realizada por los laboratorios Bayer, en la que también se informa que Argentina está cuarta en el ranking de consumo debajo de Francia (45% de las mujeres toma la píldora), Alemania (34%) y Brasil (31%). Para Karina Iza, ginecóloga del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), estos números reflejan el orden de aceptación de “la píldora” a nivel mundial. En Europa y Estados Unidos, el consumo está tan masificado que, en el rubro “contracepción”, incluso hay más de una variante farmacológica: existe la Seasondale (una píldora que hace menstruar sólo cuatro veces al año, una por cada estación climática), los endoceptivos (que anulan íntegramente el sangrado) y también –por supuesto– las clásicas píldoras, que reducen el ciclo a una suerte de evento simbólico que recuerda a Blancanieves y la pinchadura del dedo.
En Argentina, en cambio, el mercado está comparativamente más reducido. Y eso se debe a razones culturales. Para muchas argentinas, la menstruación es una especie de “control de calidad” que les permite asegurarse de que no haya un embarazo en ciernes. “Las argentinas están tan obsesionadas con su ciclo, que cualquier supresión les arroja una paranoia que no todas pueden tolerar”, explica Karina Iza. Y agrega que este temor se hizo evidente hace algunos años, cuando llegó un endoceptivo al país y no tuvo el mismo éxito que en Europa. “Las europeas nunca se cuestionaron nada: les pareció una opción maravillosa que les evitaba gastar en toallitas y tampones –cuenta Iza–. Pero en Argentina y el resto de Latinoamérica, el tema de la menstruación tiene una raigambre cultural muy fuerte y muy folclórica. Para nosotros, los médicos, es un trabajo muy grande convencer a las mujeres de que la falta de ciclo no es señal de embarazo. Cada vez que a una paciente le explicás que con las pastillas que toma le va a venir muy poco o no le va a venir, te dice: ‘Ah, no, si no me viene me vuelvo loca’. Prefieren sangrar diez días antes que no sangrar. Porque además se asocia la falta de ciclo con la menopausia, y eso tiene connotaciones duras en muchas mujeres. Pero esto se está modificando. Hay toda una generación de chicas más jóvenes que lo vive de otra forma. Cuando llega el verano, si la menstruación les cae en las vacaciones o en la luna de miel o en la fiesta de egresados, ya piden pastillas para suspender todo”.
Malos humores
Las pastillas anticonceptivas aparecieron en 1961, con un objetivo que no tenía que ver con suspender la fertilidad: sólo se usaban con prescripción médica para aliviar a las pacientes que padecieran dolores menstruales. Tuvo que pasar más de medio siglo para que las mujeres se largaran a tomar pastillas para evitar la concepción. Y así y todo, esas píldoras no reducían la abundancia de período. Esa disminución recién empezó a ocurrir hace unos años, cuando los avances de la ciencia permitieron bajar la carga de estrógeno de las pastillas, una modificación que trajo dos consecuencias: por un lado, se reducían los efectos secundarios como la retención de líquidos, el dolor de cabeza y las alteraciones nerviosas (una disminución que sedujo a muchas mujeres, que empezaron a animarse a tomar la píldora) y, por otro, esa baja en la dosis hormonal hizo que el endometrio –la capa interna del útero– no se engrosara tanto y, por lo tanto, al ser eliminado (la menstruación no es otra cosa que la descamación del endometrio) no provocara una menstruación abundante, sino todo lo contrario.
Si estas píldoras hubieran existido hace varios cientos de años, las comunidades médicas se habrían evitado más de una incertidumbre. Y es que desde los comienzos de la civilización, la pérdida mensual de sangre fue siempre algo que desveló a la medicina, y sobre todo a los hombres: nadie lograba explicar cómo una mujer podía sangrar periódicamente sin dolor y sin morir, mientras que un hombre caía redondo ante cualquier hemorragia.
En el siglo IV antes de Cristo, y en pleno estado de confusión general, Aristóteles llegó a escribir en su Historia animalium que creía que el semen actuaba sobre la sangre femenina para formar el embrión. Otros, todavía más perdidos, sostenían que la sangre ni siquiera tenía algo que ver con la fecundidad: la mujer era un género tan débil que no era capaz de digerir completamente los alimentos, por eso los restos de esa digestión incompleta eran evacuados con el ciclo.
Fue recién en la Edad Media que se empezó a relacionar la menstruación con la fertilidad, pero hasta ahí nomás: para la medicina medieval, el período no era otra cosa que la eliminación concreta de los “malos humores” de las mujeres. Se pensaba que los cuerpos femeninos eran fríos y húmedos, y que esa masa humoral descendía a la parte más baja del cuerpo y era finalmente expulsada. Se trataba de sangre “mala”, eliminada con el único fin de equilibrar el temple y conservar la salud. En su libro Problemas y secretos maravillosos de las Indias (1591), Juan de Cárdenas, un joven médico que emigró en el siglo XVI al Nuevo Mundo, lo explica así: “La mujer crece y aumenta hasta los catorce años, y en este tiempo toda la sangre que engendra se gasta y consume en el aumento de sus miembros, pero después de los catorce, que deja de crecer, toda aquella sangre que primero se consumía en el aumento de los miembros, no hay en qué se gaste y consuma, porque el hombre, como es de complexión cálida y fuerte y asimismo se ejercita mucho, tiene fuerza para consumir y gastar la tal sobra de sangre”.
Dicho de otra forma, los hombres no menstruaban porque sabían aprovechar cada parte de su cuerpo. Las mujeres, en cambio, tiraban sangre como se tiran las sobras de un banquete: un despilfarro que marcó el origen de todos los otros prejuicios.
Por qué las toman, por qué las dejan
Un estudio del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam) revela que:
* El 21% eligió la píldora por sugerencia de familiares o amigos (pero no de un médico).
* El 53% de las mujeres que toman píldoras fue a la farmacia sin receta médica.
* El 37% de las mujeres abandona las pastillas por sufrir hinchazón, cefalea o sangrado.
* Un 23% confesó haber dejado las píldoras al quedar sin pareja (y sin relaciones sexuales).
* Un 14% las dejan por “dificultades con el método”.
* Un 9% por “recomendación clínica”.
* Un 42% interrumpió la toma sin haber consultado a su médico.
* Un 19% de las que dejan no adopta nuevas medidas de anticoncepción.
* Y un 69% elige un método anticonceptivo de menor eficacia.
* Sólo a un 10% le preocupan los efectos secundarios de las pastillas.
Fuente: Critica Digital.
Originalmente en www.mamuchas.com.ar subido por Verito.
El 70% de las mujeres no sabe cuidarse bien
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Eso se deduce de un informe del Celsam: siete de cada diez que llaman a su 0800 lo hace por dudas sobre el uso de los métodos de prevención. El 29% de los embarazos corresponde a personas que se protegen regularmente.
El Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam) publicó un informe sobre los mitos que rodean a los métodos anticonceptivos. Aseguran que después de 50 años desde la invención de la bendita pastilla aún continúan reproduciéndose falsas creencias sobre su uso y que el 70% de las 3.000 llamadas por año que reciben al 0800 888 CELSAM (una línea de consulta gratuita) se refieren justamente a esas dudas. Dicen que si los métodos no se usan de manera correcta aumentan las posibilidades de embarazos no planificados, abortos y muertes maternas. En la Argentina, de hecho, un 29% de los embarazos se registran en personas que declararon que utilizan un método de cuidado de manera regular, pero que cometieron algún error en el uso que finalmente permitió la concepción. “Hay falsas creencias, compartidas tanto por profesionales como por usuarios, que caracterizan a algunos métodos anticonceptivos como los malos de la película, sin que nadie se atreva a cuestionar la veracidad de esas afirmaciones”, dice la ginecóloga del Celsam, Alicia Figueroa. Más abajo los principales mitos y por qué son una mentira.
Las píldoras
Uno de los principales mitos radica en que muchas personas piensan que aquellas mujeres que tomen habitualmente anticonceptivos orales deben realizar una pausa o un descanso en la toma de las píldoras. “La prescripción de esas pausas resulta un error médico. La Organización Mundial de la Salud subrayó que los descansos en la toma de las pastillas son perjudiciales porque interrumpen la protección anticonceptiva”, dice Figueroa. Para la médica, esa actitud obliga además a la pareja a utilizar otros métodos anticonceptivos que les son menos familiares, cómodos o confiables y facilita la reaparición de efectos adversos, al reiniciar la toma de las píldoras anticonceptivas.
El dispositivo intrauterino (DIU)
El informe también precisó que el dispositivo intrauterino (DIU) está asociado con frecuencia a la producción de diferentes enfermedades. Uno de los mitos más comunes respecto al DIU es que produce cáncer, mientras que muchos profesionales comparten la falsa creencia de que aumenta el riesgo de embarazo ectópico o fuera de lugar así como el riesgo de infecciones. “Todo esto fue ampliamente refutado en la literatura científica internacional”, sostiene Figueroa. Karina Iza, también ginecóloga del Celsam, asegura también que el DIU es uno de los métodos de anticoncepción más efectivos: “Se puede utilizar de manera segura en situaciones especiales como ser el posparto inmediato y después de un aborto, e incluso en mujeres que aún no han tenido hijos”.
El preservativo
Los usuarios del condón aseguran también que se trata de un método que produce disminución del placer, que aprieta y que se rompe fácilmente. El informe del Celsam recordó que la industria somete a los condones a altos estándares de controles de calidad y que la causa más frecuente de que se rompa son los errores en la colocación. El informe insiste en que es el método anticonceptivo más recomendado por los especialistas. Sin embargo, destaca que suele incurrirse en el error de indicar el uso del preservativo como si se tratara de una prescripción que el paciente debería acatar “sin tener en cuenta el derecho de las personas a elegir su forma de cuidado y las dificultades que muchas mujeres enfrentan al momento de pedirle a su compañero que lo utilice”.
Los métodos quirúrgicos
Los métodos quirúrgicos como la ligadura de trompas y la vasectomía también resultan poco claros para la gente. Los especialistas reconocen que tanto varones como mujeres piensan que son ilegales. En cambio, están regulados por normas nacionales e incluso deben ser provistos en forma gratuita por los hospitales, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga a toda persona que lo solicite. Además, las personas suelen temer que esa técnica afecte su sexualidad, la cual en realidad resultará intacta o aun favorecida por contar con un método de altísima eficacia, coinciden los especialistas. “Los profesionales suelen tomar actitudes paternalistas sobre esos métodos”, dice la psicóloga Andrea Gómez. La especialista asegura que los médicos dificultan el acceso a estos métodos por el temor a que los pacientes cambien de opinión sobre un determinado número de hijos. Por eso, insistió: “El rol del profesional es informar con claridad y en forma imparcial acerca de las características de los métodos, su alta eficacia y la dificultad en su reversibilidad, que los hacen aptos sólo para personas que eligen no tener más hijos”.
Fuente: Critica Digital.
Originalmente en www.mamuchas.com.ar subido por Verito.
El Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam) publicó un informe sobre los mitos que rodean a los métodos anticonceptivos. Aseguran que después de 50 años desde la invención de la bendita pastilla aún continúan reproduciéndose falsas creencias sobre su uso y que el 70% de las 3.000 llamadas por año que reciben al 0800 888 CELSAM (una línea de consulta gratuita) se refieren justamente a esas dudas. Dicen que si los métodos no se usan de manera correcta aumentan las posibilidades de embarazos no planificados, abortos y muertes maternas. En la Argentina, de hecho, un 29% de los embarazos se registran en personas que declararon que utilizan un método de cuidado de manera regular, pero que cometieron algún error en el uso que finalmente permitió la concepción. “Hay falsas creencias, compartidas tanto por profesionales como por usuarios, que caracterizan a algunos métodos anticonceptivos como los malos de la película, sin que nadie se atreva a cuestionar la veracidad de esas afirmaciones”, dice la ginecóloga del Celsam, Alicia Figueroa. Más abajo los principales mitos y por qué son una mentira.
Las píldoras
Uno de los principales mitos radica en que muchas personas piensan que aquellas mujeres que tomen habitualmente anticonceptivos orales deben realizar una pausa o un descanso en la toma de las píldoras. “La prescripción de esas pausas resulta un error médico. La Organización Mundial de la Salud subrayó que los descansos en la toma de las pastillas son perjudiciales porque interrumpen la protección anticonceptiva”, dice Figueroa. Para la médica, esa actitud obliga además a la pareja a utilizar otros métodos anticonceptivos que les son menos familiares, cómodos o confiables y facilita la reaparición de efectos adversos, al reiniciar la toma de las píldoras anticonceptivas.
El dispositivo intrauterino (DIU)
El informe también precisó que el dispositivo intrauterino (DIU) está asociado con frecuencia a la producción de diferentes enfermedades. Uno de los mitos más comunes respecto al DIU es que produce cáncer, mientras que muchos profesionales comparten la falsa creencia de que aumenta el riesgo de embarazo ectópico o fuera de lugar así como el riesgo de infecciones. “Todo esto fue ampliamente refutado en la literatura científica internacional”, sostiene Figueroa. Karina Iza, también ginecóloga del Celsam, asegura también que el DIU es uno de los métodos de anticoncepción más efectivos: “Se puede utilizar de manera segura en situaciones especiales como ser el posparto inmediato y después de un aborto, e incluso en mujeres que aún no han tenido hijos”.
El preservativo
Los usuarios del condón aseguran también que se trata de un método que produce disminución del placer, que aprieta y que se rompe fácilmente. El informe del Celsam recordó que la industria somete a los condones a altos estándares de controles de calidad y que la causa más frecuente de que se rompa son los errores en la colocación. El informe insiste en que es el método anticonceptivo más recomendado por los especialistas. Sin embargo, destaca que suele incurrirse en el error de indicar el uso del preservativo como si se tratara de una prescripción que el paciente debería acatar “sin tener en cuenta el derecho de las personas a elegir su forma de cuidado y las dificultades que muchas mujeres enfrentan al momento de pedirle a su compañero que lo utilice”.
Los métodos quirúrgicos
Los métodos quirúrgicos como la ligadura de trompas y la vasectomía también resultan poco claros para la gente. Los especialistas reconocen que tanto varones como mujeres piensan que son ilegales. En cambio, están regulados por normas nacionales e incluso deben ser provistos en forma gratuita por los hospitales, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga a toda persona que lo solicite. Además, las personas suelen temer que esa técnica afecte su sexualidad, la cual en realidad resultará intacta o aun favorecida por contar con un método de altísima eficacia, coinciden los especialistas. “Los profesionales suelen tomar actitudes paternalistas sobre esos métodos”, dice la psicóloga Andrea Gómez. La especialista asegura que los médicos dificultan el acceso a estos métodos por el temor a que los pacientes cambien de opinión sobre un determinado número de hijos. Por eso, insistió: “El rol del profesional es informar con claridad y en forma imparcial acerca de las características de los métodos, su alta eficacia y la dificultad en su reversibilidad, que los hacen aptos sólo para personas que eligen no tener más hijos”.
Fuente: Critica Digital.
Originalmente en www.mamuchas.com.ar subido por Verito.
Un condón en gel dará el control a las mujeres
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Un nuevo gel pudiese ser un “condón vaginal” que atraparía físicamente al semen y cualquier cosa que contenga, incluyendo espermatozoides y virus como el VIH.
El gel es líquido mientras esté en contacto con la acidez que es normal en la vagina, pero se torna sólido cuando encuentra semen, el cual es levemente alcalino. Cualquier partícula mayor de 50 nanómetros – incluyendo espermatozoides, VIH y otros virus como el virus del herpes y el virus del papiloma que causa el cáncer de cuello uterino – son atrapados, de manera que el gel podría actuar como protector y como anticonceptivo.
Patrick Kiser, cuyo equipo desarrolló el gel en la Universidad de Utah en Salt Lake City, dice que el objetivo es dar a las mujeres en países donde el VIH es abundante, una forma barata de protegerse contra el virus y el embarazo aún cuando su pareja no sea propensa a usar condones.
“Lo hicimos para desarrollar tecnologías que pueden permitir a mujeres protegerse contra el VIH sin la aprobación de su pareja”, dice Kiser, cuyo equipo ha evaluado hasta ahora el gel solamente en el laboratorio.
Identificando las partículas del VIH con una tinción fluorescente, el equipo pudo demostrar que el gel solidificado frenó y atrapó al virus.
Potenciación de la droga
Kiser calcula unos tres a cinco años para que comiencen los ensayos clínicos. Mientras tanto, espera hacer al gel más potente impregnándolo con una droga anti-VIH para matar virus atrapados antes que el gel sea lavado de la vagina.
Él advierte que intentos previos para fabricar geles microbicidas para combatir el VIH han fallado rotundamente. Un gel incluso aumentó el riesgo de infección, posiblemente al ser capaz de atraer glóbulos blancos protectores, los cuales ironicamente son blancos de infección del virus.
Fuente: Felix J. Tapia traduciendo a NewScientist.
El gel es líquido mientras esté en contacto con la acidez que es normal en la vagina, pero se torna sólido cuando encuentra semen, el cual es levemente alcalino. Cualquier partícula mayor de 50 nanómetros – incluyendo espermatozoides, VIH y otros virus como el virus del herpes y el virus del papiloma que causa el cáncer de cuello uterino – son atrapados, de manera que el gel podría actuar como protector y como anticonceptivo.
Patrick Kiser, cuyo equipo desarrolló el gel en la Universidad de Utah en Salt Lake City, dice que el objetivo es dar a las mujeres en países donde el VIH es abundante, una forma barata de protegerse contra el virus y el embarazo aún cuando su pareja no sea propensa a usar condones.
“Lo hicimos para desarrollar tecnologías que pueden permitir a mujeres protegerse contra el VIH sin la aprobación de su pareja”, dice Kiser, cuyo equipo ha evaluado hasta ahora el gel solamente en el laboratorio.
Identificando las partículas del VIH con una tinción fluorescente, el equipo pudo demostrar que el gel solidificado frenó y atrapó al virus.
Potenciación de la droga
Kiser calcula unos tres a cinco años para que comiencen los ensayos clínicos. Mientras tanto, espera hacer al gel más potente impregnándolo con una droga anti-VIH para matar virus atrapados antes que el gel sea lavado de la vagina.
Él advierte que intentos previos para fabricar geles microbicidas para combatir el VIH han fallado rotundamente. Un gel incluso aumentó el riesgo de infección, posiblemente al ser capaz de atraer glóbulos blancos protectores, los cuales ironicamente son blancos de infección del virus.
Fuente: Felix J. Tapia traduciendo a NewScientist.
Un estudio afirma que hay anticonceptivos que ayudan a mejorar la piel y el cabello
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Fue realizado en Alemania y demostró que ayudan a combatir la grasitud las píldoras cuya base son el dienogest y etinilestradiol. Esas drogas también demostraron ser efectivas para tratar signos como la caída del cabello o la aparición anormal de vello.
Los resultados del experimento fueron presentados en un encuentro de especialistas realizado en esta Capital.
El estudio practicado en Alemania con más de 27 mil mujeres, que fue presentado durante la reunión médica, señaló que el 70% de las pacientes que toman esos anticonceptivos registraron un descenso en la grasitud del cabello y el 81% reportó una mejora en los síntomas de piel grasa.
Esas drogas también demostraron ser efectivas para tratar signos como la caída del cabello o la aparición anormal de vello.
David Fusaro, director del Instituto Ginecológico Buenos Aires, indicó que "esos anticonceptivos son muy útil en aquellas mujeres con altos niveles de hormonas andrógenas, que influyen en la grasitud de la piel, en la generación de acné y en el cabello".
Fusaro sostuvo que "si se opta por una anticoncepción con dienogest, las pacientes alcanzarán una alta tasa anticonceptiva y obtendrán adicionalmente un beneficio en cuanto a belleza".
Alejandra Crespo, médica integrante de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), dijo que "la piel grasa y sus consecuencias es una consulta muy frecuente y tiene una incidencia muy variable, del 40 al 85% en los jóvenes".
"La herencia familiar condiciona la susceptibilidad a padecer trastornos de la piel en formas severas y están íntimamente relacionados con el inicio de la actividad hormonal, que en forma directa o indirecta rige su evolución", explicó.
"En la pubertad -dijo-, el incremento de la producción de andrógenos estimula el crecimiento de la glándula sebácea y el incremento de la producción de sebo en la piel".
Carlota López Kaufman, jefa de la Sección Adolescencia del Servicio de Ginecología del Hospital Rivadavia y presidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción, indicó que "en la actualidad, millones de mujeres utilizan algún método" de ese tipo y "gran parte prefiere la anticoncepción hormonal".
"Cuando analizamos los criterios a tener en cuenta ante la elección de un método anticonceptivo, vemos que debe ser eficaz, inocuo, aceptable para ambos miembros de la pareja y seguro para no alterar la salud de la mujer", expuso.
El método anticonceptivo "tampoco debe tener influencia sobre la líbido o interferir en la espontaneidad de la relación sexual y además, el costo de la píldora no debe ser elevado, para que no sea un factor que influya en la elección", señaló la profesional.
Fuente: Telam.
Los resultados del experimento fueron presentados en un encuentro de especialistas realizado en esta Capital.
El estudio practicado en Alemania con más de 27 mil mujeres, que fue presentado durante la reunión médica, señaló que el 70% de las pacientes que toman esos anticonceptivos registraron un descenso en la grasitud del cabello y el 81% reportó una mejora en los síntomas de piel grasa.
Esas drogas también demostraron ser efectivas para tratar signos como la caída del cabello o la aparición anormal de vello.
David Fusaro, director del Instituto Ginecológico Buenos Aires, indicó que "esos anticonceptivos son muy útil en aquellas mujeres con altos niveles de hormonas andrógenas, que influyen en la grasitud de la piel, en la generación de acné y en el cabello".
Fusaro sostuvo que "si se opta por una anticoncepción con dienogest, las pacientes alcanzarán una alta tasa anticonceptiva y obtendrán adicionalmente un beneficio en cuanto a belleza".
Alejandra Crespo, médica integrante de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), dijo que "la piel grasa y sus consecuencias es una consulta muy frecuente y tiene una incidencia muy variable, del 40 al 85% en los jóvenes".
"La herencia familiar condiciona la susceptibilidad a padecer trastornos de la piel en formas severas y están íntimamente relacionados con el inicio de la actividad hormonal, que en forma directa o indirecta rige su evolución", explicó.
"En la pubertad -dijo-, el incremento de la producción de andrógenos estimula el crecimiento de la glándula sebácea y el incremento de la producción de sebo en la piel".
Carlota López Kaufman, jefa de la Sección Adolescencia del Servicio de Ginecología del Hospital Rivadavia y presidente de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción, indicó que "en la actualidad, millones de mujeres utilizan algún método" de ese tipo y "gran parte prefiere la anticoncepción hormonal".
"Cuando analizamos los criterios a tener en cuenta ante la elección de un método anticonceptivo, vemos que debe ser eficaz, inocuo, aceptable para ambos miembros de la pareja y seguro para no alterar la salud de la mujer", expuso.
El método anticonceptivo "tampoco debe tener influencia sobre la líbido o interferir en la espontaneidad de la relación sexual y además, el costo de la píldora no debe ser elevado, para que no sea un factor que influya en la elección", señaló la profesional.
Fuente: Telam.
Píldora anticonceptiva que reduce el número de menstruaciones
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¿Aceptaría usted la posibilidad de reducir de 12 a 4 el número de menstruaciones a lo largo del año? Suena interesante, pero habría que preguntarse si ello no implica riesgos a la fertilidad posterior o a la salud femenina; a continuación le proporcionamos información sobre este nuevo método para que usted forme su propia opinión.
Entre 400 y 450 menstruaciones experimenta una mujer sana a lo largo de su vida, cifra que puede reducirse considerablemente gracias a una nueva pastilla anticonceptiva aprobada por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos para su venta desde octubre de 2004.
Lo anterior nos lleva a variadas reflexiones, pues si bien algunas mujeres piensan que la menstruación reafirma su feminidad, para otras se convierte en dolorosa, molesta e incomoda experiencia que desean evadir a toda costa, sobre todo debido al llamado síndrome premenstrual, el cual se caracteriza por una serie de cambios físicos y emocionales que se presentan entre 7 y 14 días previos a la regla, se agudizan dos días antes de que ésta inicie y disminuyen o desaparecen cuando se presenta el sangrado.
La novedosa píldora es enormemente atractiva para quienes así viven la regla, pues representa mejorar la calidad de vida, siendo ésta más activa, dinámica y despreocupada, además de estar protegida ante posible embarazo no deseado.
¿De qué se trata?
El nombre del innovador anticonceptivo es Seasonale, fabricado por el laboratorio farmacéutico estadounidense Barr, y cuya composición es igual a las píldoras para el mismo fin que conocemos hasta nuestros días: combinación de hormonas llamadas estrógenos y progestágenos, simulares a las que el organismo femenino produce, y cuyo efecto radica en ordenar al cerebro que deje de enviar al ovario la hormona encargada de liberar al óvulo y, por consiguiente, evitando que haya ovulación; además, hacen que el moco cervical sea más espeso para que el esperma no tenga movilidad en su trayecto hacia el útero, imposibilitando con ello la oportunidad de fertilizar al óvulo.
No obstante, la primera diferencia entre ambas radica en que cada paquete del nuevo anticonceptivo tiene 84 píldoras (se toma una diaria), en lugar de 21 de las convencionales, y siete placebos de azúcar para producir una menstruación cada tres meses, y es ahí donde inicia el debate entre quienes apoyan su uso y sus detractores.
La Dra. Patrice Malena, coordinadora de los estudios de la innovadora píldora señala: “Con este anticonceptivo las hormonas varían ligeramente en su efecto sobre el endometrio (tejido que cubre las paredes internas del útero), de forma tal que evita su crecimiento y, con ello, hace que los períodos menstruales sean más ligeros”.
Al respecto, algunos médicos explican que si bien la menstruación puede favorecer la endometriosis (este tejido crece y sale del útero, pudiendo implantarse en ovarios y trompas de Falopio), al haber menos periodos este problema se reduce. Otros científicos consideran que esta revolucionaria píldora podría proteger a la paciente frente al cáncer de ovario, pues al reducir el número de menstruaciones, disminuye también las roturas foliculares cuando se libera el óvulo, que provocan microtraumatismos en los ovarios que pueden derivar en células dañinas.
Por otra parte, el Dr. José Luis Doval, expresidente de la Sociedad Española de Contracepción, indica: “No hay que alarmarse, la manipulación del ciclo menstrual no es algo malo, ya que el propio ciclo no es ni bueno ni malo para la salud. Lo único que hay que saber es que, si se menstrua se producen hormonas, pero no tiene ningún otro significado”.
El experto añade: “Si bien el aporte hormonal de la pastilla es diario, no se acumula a largo plazo y, por tanto, tampoco durante los tres meses de tratamiento, por lo que desde el punto de vista biológico no hay ningún problema. En tanto que psicológicamente, la falta de menstruación no tiene por qué provocar dudas, siempre y cuando el método sea aceptado, y se explique a la mujer que no tener la regla no es nada malo. Finalmente, en el plano fisiológico no perder sangre favorece la reducción de los casos de anemia”.
Sobre las ventajas y desventajas de menstruar, Irene Meler —miembro de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires— declaró durante el foro Psicoanálisis y Género: “No hay por qué pensar que por tomar la nueva píldora las mujeres van a perder alguna conexión rítmica con la madre naturaleza. Es más, hoy el sangrado mensual resulta contracultural, es decir, nuestra cultura idealiza la disponibilidad para hacer cosas en cualquier momento, de manera que el modelo ideal de la posmodernidad es el sujeto siempre listo, y así la publicidad de tampones y toallas higiénicas destacan los riesgos sociales que puede conllevar el sangrado mensual”.
O sea… ¿todo bien?
Unos meses antes de que la píldora fuera aprobada, el Colegio de Ginecología de Estados Unidos manifestó que no son suficientes los estudios hechos a largo plazo para determinar las consecuencias de la supresión de la menstruación durante tanto tiempo.
Ahora bien, los propios fabricantes de la nueva píldora alertan a quienes inician en la toma de la pastilla sobre la posibilidad de que durante el primer ciclo se produzca pequeña hemorragia (semejante a la menstrual), pero que no debe suspenderse su administración, ya que la anormalidad desaparece al paso de unos cuantos días.
Tal como sucede con las pastillas anticonceptivas convencionales habrá efectos secundarios menores, como ligero aumento de peso (como consecuencia de retención de líquidos), hipersensibilidad mamaria, nerviosismo, dolor de cabeza, náuseas y, en algunos casos, aumento en la presión arterial (hipertensión), mismos que suelen disminuir a partir del tercer ciclo.
No obstante, sí se debe dejar de suministrarla y acudir al médico de inmediato si experimenta cualquiera de los siguientes efectos secundarios:
Debe hacerse hincapié en que no deben ingerirlas quienes sospechen que están embarazadas, en periodo de lactancia, tengan sangrado vaginal inexplicable, cáncer de mama, tumor en hígado, hepatitis, quienes sean mayores de 35 años, las que fumen más de 20 cigarros al día y aquellas que sufran padecimientos cardiovasculares, ya que los efectos de los estrógenos y progestágenos pueden ser perjudiciales en estos casos.
Asimismo, es importante tener en consideración que la efectividad de la píldora podría disminuir se ingieren ciertos medicamentos —antibióticos principalmente—; por tanto, es recomendable usar un método anticonceptivo adicional mientras se esté tomando algún fármaco. Es así que le sugerimos al ir a consulta médica siempre informe que se administra este tipo de pastillas.
Tendencia
Es evidente que en nuestros días la ciencia apuesta por los anticonceptivos de acción prolongada, en otras palabras, por la investigación sobre métodos que reduzcan el número de menstruaciones y los malestares asociados a las mismas. Los más empleados en Europa y Estado Unidos son:
Implantes subcutáneos. Se insertan en la cara interna del brazo, desde donde liberan progestágenos (hormonas) controlada durante 3 a 5 años; su colocación bajo la piel y en forma de abanico requiere el uso de anestesia local. Entre sus ventajas destaca la efectividad a las 24 horas de ser implantado, periodos ligeros, disminución de dolor y cólicos menstruales, y la vuelta de la fertilidad una vez retirado.
Debe advertirse que por no ser método de barrera no protege contra enfermedades de transmisión sexual, y que puede causar —durante los primeros meses— periodos irregulares y sangrados, aumento de peso, acné, sensibilidad en los senos y dolor en el brazo; su colocación puede causar moretones o cicatrices, y para retirarlo se requiere cirugía, en ocasiones más complicada que la de implante.
Inyecciones de progestina. Son suministradas por cualquier médico cuatro veces al año (cada tres meses), tienen efectividad de 99.7% y son compatibles con la toma de antibióticos; una vez suspendida la administración la mujer recupera la fertilidad. Este método disminuye el riesgo de cáncer en ovarios y/o útero; sin embargo, puede provocar irregularidades menstruales, dolor de cabeza, cambios de humor, desinterés sexual e incremento de peso y de las posibilidades de padecer cáncer de senos.
Tampoco previene frente a las enfermedades de transmisión sexual y puede dar lugar a osteoporosis al disminuir, a largo plazo, la densidad mineral ósea.
Finalmente, vale la pena mencionar que si bien la nueva píldora anticonceptiva aun no se encuentra a la venta en México, la FDA ya realiza estudios para la aprobación de Librel, compuesto que podría convertirse en el primer anticonceptivo oral que permitirá que las mujeres se liberen de la menstruación durante periodo de tiempo indeterminado. Habrá que esperar los pronunciamientos a favor y en contra.
Fuente: Info7.
Entre 400 y 450 menstruaciones experimenta una mujer sana a lo largo de su vida, cifra que puede reducirse considerablemente gracias a una nueva pastilla anticonceptiva aprobada por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos para su venta desde octubre de 2004.
Lo anterior nos lleva a variadas reflexiones, pues si bien algunas mujeres piensan que la menstruación reafirma su feminidad, para otras se convierte en dolorosa, molesta e incomoda experiencia que desean evadir a toda costa, sobre todo debido al llamado síndrome premenstrual, el cual se caracteriza por una serie de cambios físicos y emocionales que se presentan entre 7 y 14 días previos a la regla, se agudizan dos días antes de que ésta inicie y disminuyen o desaparecen cuando se presenta el sangrado.
La novedosa píldora es enormemente atractiva para quienes así viven la regla, pues representa mejorar la calidad de vida, siendo ésta más activa, dinámica y despreocupada, además de estar protegida ante posible embarazo no deseado.
¿De qué se trata?
El nombre del innovador anticonceptivo es Seasonale, fabricado por el laboratorio farmacéutico estadounidense Barr, y cuya composición es igual a las píldoras para el mismo fin que conocemos hasta nuestros días: combinación de hormonas llamadas estrógenos y progestágenos, simulares a las que el organismo femenino produce, y cuyo efecto radica en ordenar al cerebro que deje de enviar al ovario la hormona encargada de liberar al óvulo y, por consiguiente, evitando que haya ovulación; además, hacen que el moco cervical sea más espeso para que el esperma no tenga movilidad en su trayecto hacia el útero, imposibilitando con ello la oportunidad de fertilizar al óvulo.
No obstante, la primera diferencia entre ambas radica en que cada paquete del nuevo anticonceptivo tiene 84 píldoras (se toma una diaria), en lugar de 21 de las convencionales, y siete placebos de azúcar para producir una menstruación cada tres meses, y es ahí donde inicia el debate entre quienes apoyan su uso y sus detractores.
La Dra. Patrice Malena, coordinadora de los estudios de la innovadora píldora señala: “Con este anticonceptivo las hormonas varían ligeramente en su efecto sobre el endometrio (tejido que cubre las paredes internas del útero), de forma tal que evita su crecimiento y, con ello, hace que los períodos menstruales sean más ligeros”.
Al respecto, algunos médicos explican que si bien la menstruación puede favorecer la endometriosis (este tejido crece y sale del útero, pudiendo implantarse en ovarios y trompas de Falopio), al haber menos periodos este problema se reduce. Otros científicos consideran que esta revolucionaria píldora podría proteger a la paciente frente al cáncer de ovario, pues al reducir el número de menstruaciones, disminuye también las roturas foliculares cuando se libera el óvulo, que provocan microtraumatismos en los ovarios que pueden derivar en células dañinas.
Por otra parte, el Dr. José Luis Doval, expresidente de la Sociedad Española de Contracepción, indica: “No hay que alarmarse, la manipulación del ciclo menstrual no es algo malo, ya que el propio ciclo no es ni bueno ni malo para la salud. Lo único que hay que saber es que, si se menstrua se producen hormonas, pero no tiene ningún otro significado”.
El experto añade: “Si bien el aporte hormonal de la pastilla es diario, no se acumula a largo plazo y, por tanto, tampoco durante los tres meses de tratamiento, por lo que desde el punto de vista biológico no hay ningún problema. En tanto que psicológicamente, la falta de menstruación no tiene por qué provocar dudas, siempre y cuando el método sea aceptado, y se explique a la mujer que no tener la regla no es nada malo. Finalmente, en el plano fisiológico no perder sangre favorece la reducción de los casos de anemia”.
Sobre las ventajas y desventajas de menstruar, Irene Meler —miembro de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires— declaró durante el foro Psicoanálisis y Género: “No hay por qué pensar que por tomar la nueva píldora las mujeres van a perder alguna conexión rítmica con la madre naturaleza. Es más, hoy el sangrado mensual resulta contracultural, es decir, nuestra cultura idealiza la disponibilidad para hacer cosas en cualquier momento, de manera que el modelo ideal de la posmodernidad es el sujeto siempre listo, y así la publicidad de tampones y toallas higiénicas destacan los riesgos sociales que puede conllevar el sangrado mensual”.
O sea… ¿todo bien?
Unos meses antes de que la píldora fuera aprobada, el Colegio de Ginecología de Estados Unidos manifestó que no son suficientes los estudios hechos a largo plazo para determinar las consecuencias de la supresión de la menstruación durante tanto tiempo.
Ahora bien, los propios fabricantes de la nueva píldora alertan a quienes inician en la toma de la pastilla sobre la posibilidad de que durante el primer ciclo se produzca pequeña hemorragia (semejante a la menstrual), pero que no debe suspenderse su administración, ya que la anormalidad desaparece al paso de unos cuantos días.
Tal como sucede con las pastillas anticonceptivas convencionales habrá efectos secundarios menores, como ligero aumento de peso (como consecuencia de retención de líquidos), hipersensibilidad mamaria, nerviosismo, dolor de cabeza, náuseas y, en algunos casos, aumento en la presión arterial (hipertensión), mismos que suelen disminuir a partir del tercer ciclo.
No obstante, sí se debe dejar de suministrarla y acudir al médico de inmediato si experimenta cualquiera de los siguientes efectos secundarios:
- Aumento o pérdida de peso o apetito.
- Depresión excesiva.
- Dificultad para ver o hablar.
- Dolor de cabeza severo.
- Dolor de pecho.
- Entumecimiento de un brazo o una pierna.
- Malestar estomacal.
- Reacción alérgica (dificultad para respirar, inflamación de labios y/o lengua o cara).
- Sensación de desmayo.
- Tono amarillo en piel u ojos.
Debe hacerse hincapié en que no deben ingerirlas quienes sospechen que están embarazadas, en periodo de lactancia, tengan sangrado vaginal inexplicable, cáncer de mama, tumor en hígado, hepatitis, quienes sean mayores de 35 años, las que fumen más de 20 cigarros al día y aquellas que sufran padecimientos cardiovasculares, ya que los efectos de los estrógenos y progestágenos pueden ser perjudiciales en estos casos.
Asimismo, es importante tener en consideración que la efectividad de la píldora podría disminuir se ingieren ciertos medicamentos —antibióticos principalmente—; por tanto, es recomendable usar un método anticonceptivo adicional mientras se esté tomando algún fármaco. Es así que le sugerimos al ir a consulta médica siempre informe que se administra este tipo de pastillas.
Tendencia
Es evidente que en nuestros días la ciencia apuesta por los anticonceptivos de acción prolongada, en otras palabras, por la investigación sobre métodos que reduzcan el número de menstruaciones y los malestares asociados a las mismas. Los más empleados en Europa y Estado Unidos son:
Implantes subcutáneos. Se insertan en la cara interna del brazo, desde donde liberan progestágenos (hormonas) controlada durante 3 a 5 años; su colocación bajo la piel y en forma de abanico requiere el uso de anestesia local. Entre sus ventajas destaca la efectividad a las 24 horas de ser implantado, periodos ligeros, disminución de dolor y cólicos menstruales, y la vuelta de la fertilidad una vez retirado.
Debe advertirse que por no ser método de barrera no protege contra enfermedades de transmisión sexual, y que puede causar —durante los primeros meses— periodos irregulares y sangrados, aumento de peso, acné, sensibilidad en los senos y dolor en el brazo; su colocación puede causar moretones o cicatrices, y para retirarlo se requiere cirugía, en ocasiones más complicada que la de implante.
Inyecciones de progestina. Son suministradas por cualquier médico cuatro veces al año (cada tres meses), tienen efectividad de 99.7% y son compatibles con la toma de antibióticos; una vez suspendida la administración la mujer recupera la fertilidad. Este método disminuye el riesgo de cáncer en ovarios y/o útero; sin embargo, puede provocar irregularidades menstruales, dolor de cabeza, cambios de humor, desinterés sexual e incremento de peso y de las posibilidades de padecer cáncer de senos.
Tampoco previene frente a las enfermedades de transmisión sexual y puede dar lugar a osteoporosis al disminuir, a largo plazo, la densidad mineral ósea.
Finalmente, vale la pena mencionar que si bien la nueva píldora anticonceptiva aun no se encuentra a la venta en México, la FDA ya realiza estudios para la aprobación de Librel, compuesto que podría convertirse en el primer anticonceptivo oral que permitirá que las mujeres se liberen de la menstruación durante periodo de tiempo indeterminado. Habrá que esperar los pronunciamientos a favor y en contra.
Fuente: Info7.
Los anticonceptivos orales protegen contra el cáncer ovárico
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El uso de anticonceptivos orales protege a las mujeres "de forma significativa y a largo plazo" del cáncer de ovarios, según un estudio publicado por la revista científica británica "The Lancet".
Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigadores liderados por Valerie Beral (Universidad de Oxford) ha reunido 45 estudios epidemiológicos sobre cáncer de ovarios y analizado los casos de más 110.000 mujeres, de las cuales 23.257 padecían esta enfermedad y 87.303 estaban sanas.
Según los cálculos de los investigadores, de cada cinco mil mujeres que utilicen anticonceptivos orales se podrán prevenir dos cánceres de ovario y una muerte. Además, sostienen que la reducción del riesgo no depende de factores como la etnia, la educación, la edad en la que las mujeres tuvieron el periodo por primera vez, los antecedentes de cáncer de mama, el uso de terapia hormonal sustitutiva, el índice de masa corporal, su peso o el consumo de alcohol y tabaco.
Tampoco consideran que la cantidad de estrógenos presente en los anticonceptivos orales influya en el riesgo real de sufrir cáncer de ovario.
Los investigadores del Collaborative Group on Epidemiological Studies of Ovarian Cancer (Universidad de Oxford) descubrieron que en los países ricos la incidencia del cáncer de ovarios en mujeres de menos de 75 años desciende de un doce por mil a un ocho por mil gracias a la ingesta de anticonceptivos orales.
Además, estiman que el uso de estas hormonas ha reducido la mortalidad de las pacientes con cáncer de ovario de un siete a un cinco por mil. El equipo de investigadores calcula que el uso de anticonceptivos ha prevenido unos 200.000 cánceres y 100.000 muertes por cáncer de ovario, y considera que en las próximas décadas se prevendrán más de 30.000 casos anuales gracias a la ingesta de esta clase de hormonas.
Fuente: Terra.
Según los cálculos de los investigadores, de cada cinco mil mujeres que utilicen anticonceptivos orales se podrán prevenir dos cánceres de ovario y una muerte. Además, sostienen que la reducción del riesgo no depende de factores como la etnia, la educación, la edad en la que las mujeres tuvieron el periodo por primera vez, los antecedentes de cáncer de mama, el uso de terapia hormonal sustitutiva, el índice de masa corporal, su peso o el consumo de alcohol y tabaco.
Tampoco consideran que la cantidad de estrógenos presente en los anticonceptivos orales influya en el riesgo real de sufrir cáncer de ovario.
Los investigadores del Collaborative Group on Epidemiological Studies of Ovarian Cancer (Universidad de Oxford) descubrieron que en los países ricos la incidencia del cáncer de ovarios en mujeres de menos de 75 años desciende de un doce por mil a un ocho por mil gracias a la ingesta de anticonceptivos orales.
Además, estiman que el uso de estas hormonas ha reducido la mortalidad de las pacientes con cáncer de ovario de un siete a un cinco por mil. El equipo de investigadores calcula que el uso de anticonceptivos ha prevenido unos 200.000 cánceres y 100.000 muertes por cáncer de ovario, y considera que en las próximas décadas se prevendrán más de 30.000 casos anuales gracias a la ingesta de esta clase de hormonas.
Fuente: Terra.
Anillo anticonceptivo vaginal
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Es uno de los métodos más innovadores y seguros, de reemplazo mensual, que bajo prescripción médica te lo colocas tú misma.
Es un anillo de reemplazo mensual para la mujer, que libera gradualmente niveles hormonales muy bajos durante todo ese periodo.
Mide 5 cm. de diámetro y es de plástico transparente, suave, flexible y delgado.
Fue lanzado en México en febrero del 2006 y es uno de los métodos más innovadores en anticoncepción femenina y de los más seguros, con una eficacia del 99.7%.
Debe utilizarse siempre bajo prescripción médica, ya que sólo el especialista puede aconsejarte si es un método apropiado para ti.
Según un estudio realizado por el Dr. Mitchel D. Creinin, profesor e investigador del Hospital para Mujeres de la Universidad de Pittsburg, el 71% de las mujeres han quedado satisfechas al usarlo.
¿Cómo colocarlo y retirarlo?
Se lo coloca la propia mujer, debe presionarlo con los dedos e introducirlo suavemente hacia el interior de la vagina.
No debe sentirse porque la parte superior a la vagina es insensible al tacto, de lo contrario debe empujarse un poco más hacia el interior.
Por su elasticidad se adapta a la anatomía femenina y su eficacia no se ve afectada por la posición en que quede colocado.
¿Cuándo empezar a usarlo?
• Los días 1 a 5 de tu periodo, si el mes anterior no utilizaste ningún anticonceptivo.
• Cualquier día si el mes anterior utilizaste la minipíldora.
• El día siguiente después del periodo de descanso de tu píldora actual, si el mes anterior utilizaste la píldora combinada.
• El día que retires el implante o el día que te toque colocar la siguiente inyección, si el mes anterior utilizaste el implante o un método inyectable.
• Consulta a tu médico si deseas utilizarlo después del parto o de un aborto.
Para protegerte del embarazo, tienes que usar un método de barrera como el condón durante los primeros siete días del primer anillo.
¿Cuánto tiempo llevarse puesto?
Se deja colocado, se retira a las tres semanas y se descansa sin anillo una semana en la que aparecerá la menstruación, durante la cual no hace falta otro método anticonceptivo si el anillo se utilizó correctamente las tres semanas anteriores.
Para encontrarlo se introduce el dedo y se jala con suavidad.
Después de los siete días de descanso se coloca un nuevo anillo.
Ventajas
• Se coloca y se olvida por tres semanas, a diferencia de la píldora que debes recordar tomarla diariamente.
• Contiene la mitad de hormonas que la mayoría de las píldoras, lo que ocasiona menos efectos secundarios como dolor de cabeza y sobrepeso.
• No interfiere en la espontaneidad de las relaciones sexuales porque ya lo llevas puesto.
• Controla el periodo menstrual mejor que la mayoría de las píldoras, haciendo que la menstruación llegue cuando la esperas.
• Su eficacia no se ve afectada por tomar antibióticos o sufrir vómito o diarrea.
• Una vez retirado, la mujer vuelve a ser fértil.
Desventajas
• No protege frente a las enfermedades de transmisión sexual como el SIDA.
• Colocarlo puede resultar incómodo.
• La mayoría de las parejas no lo sienten durante la relación sexual, pero en ocasiones puede sentirse.
Si la pareja lo prefiere, puede retirarse por un máximo de tres horas para mantener su eficacia.
• Tiene los mismos efectos secundarios de los demás métodos hormonales como flujo o irritación vaginal, dolor de cabeza, aumento de peso, náusea, sangrados irregulares, dolor de senos y cambios de humor.
Debe acudirse al médico de inmediato en caso de dolor abdominal, dolor de pecho, dolor y/o entumecimiento de extremidades, problemas respiratorios, visión borrosa.
No es para todas
No debe ser usado por:
• Mujeres con padecimientos cardiovasculares como enfermedades del corazón, alteraciones de la circulación o coagulación, hipertensión arterial, enfermedades hepáticas, diabetes, migraña.
• Mujeres fumadoras, muy obesas o con alteraciones en el nivel de colesterol.
• Mujeres embarazadas o que sospechen estarlo.
• Si la mujer está amamantando, debe consultar a su médico antes de utilizarlo.
Fuente: El Mañana.
Es un anillo de reemplazo mensual para la mujer, que libera gradualmente niveles hormonales muy bajos durante todo ese periodo.
Mide 5 cm. de diámetro y es de plástico transparente, suave, flexible y delgado.
Fue lanzado en México en febrero del 2006 y es uno de los métodos más innovadores en anticoncepción femenina y de los más seguros, con una eficacia del 99.7%.
Debe utilizarse siempre bajo prescripción médica, ya que sólo el especialista puede aconsejarte si es un método apropiado para ti.
Según un estudio realizado por el Dr. Mitchel D. Creinin, profesor e investigador del Hospital para Mujeres de la Universidad de Pittsburg, el 71% de las mujeres han quedado satisfechas al usarlo.
¿Cómo colocarlo y retirarlo?
Se lo coloca la propia mujer, debe presionarlo con los dedos e introducirlo suavemente hacia el interior de la vagina.
No debe sentirse porque la parte superior a la vagina es insensible al tacto, de lo contrario debe empujarse un poco más hacia el interior.
Por su elasticidad se adapta a la anatomía femenina y su eficacia no se ve afectada por la posición en que quede colocado.
¿Cuándo empezar a usarlo?
• Los días 1 a 5 de tu periodo, si el mes anterior no utilizaste ningún anticonceptivo.
• Cualquier día si el mes anterior utilizaste la minipíldora.
• El día siguiente después del periodo de descanso de tu píldora actual, si el mes anterior utilizaste la píldora combinada.
• El día que retires el implante o el día que te toque colocar la siguiente inyección, si el mes anterior utilizaste el implante o un método inyectable.
• Consulta a tu médico si deseas utilizarlo después del parto o de un aborto.
Para protegerte del embarazo, tienes que usar un método de barrera como el condón durante los primeros siete días del primer anillo.
¿Cuánto tiempo llevarse puesto?
Se deja colocado, se retira a las tres semanas y se descansa sin anillo una semana en la que aparecerá la menstruación, durante la cual no hace falta otro método anticonceptivo si el anillo se utilizó correctamente las tres semanas anteriores.
Para encontrarlo se introduce el dedo y se jala con suavidad.
Después de los siete días de descanso se coloca un nuevo anillo.
Ventajas
• Se coloca y se olvida por tres semanas, a diferencia de la píldora que debes recordar tomarla diariamente.
• Contiene la mitad de hormonas que la mayoría de las píldoras, lo que ocasiona menos efectos secundarios como dolor de cabeza y sobrepeso.
• No interfiere en la espontaneidad de las relaciones sexuales porque ya lo llevas puesto.
• Controla el periodo menstrual mejor que la mayoría de las píldoras, haciendo que la menstruación llegue cuando la esperas.
• Su eficacia no se ve afectada por tomar antibióticos o sufrir vómito o diarrea.
• Una vez retirado, la mujer vuelve a ser fértil.
Desventajas
• No protege frente a las enfermedades de transmisión sexual como el SIDA.
• Colocarlo puede resultar incómodo.
• La mayoría de las parejas no lo sienten durante la relación sexual, pero en ocasiones puede sentirse.
Si la pareja lo prefiere, puede retirarse por un máximo de tres horas para mantener su eficacia.
• Tiene los mismos efectos secundarios de los demás métodos hormonales como flujo o irritación vaginal, dolor de cabeza, aumento de peso, náusea, sangrados irregulares, dolor de senos y cambios de humor.
Debe acudirse al médico de inmediato en caso de dolor abdominal, dolor de pecho, dolor y/o entumecimiento de extremidades, problemas respiratorios, visión borrosa.
No es para todas
No debe ser usado por:
• Mujeres con padecimientos cardiovasculares como enfermedades del corazón, alteraciones de la circulación o coagulación, hipertensión arterial, enfermedades hepáticas, diabetes, migraña.
• Mujeres fumadoras, muy obesas o con alteraciones en el nivel de colesterol.
• Mujeres embarazadas o que sospechen estarlo.
• Si la mujer está amamantando, debe consultar a su médico antes de utilizarlo.
Fuente: El Mañana.
Educación sexual apta para todo público
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Una nueva guía sobre salud sexual y reproductiva impulsada por el Fondo de Población de Naciones Unidas explica el ABC sobre el cuerpo, el embarazo y la anticoncepción para todo público, desde adolescentes hasta señoras maduras. Mientras que el Ministerio de Salud anunció que ayudará a las mujeres que no pueden acceder a ligaduras de trompas o colocación de un DIU a través de monitoreos y acciones de amparo.
“La Argentina ha recorrido un largo camino cruzado por muchos obstáculos para que el Estado, en todas sus esferas –nacional, provincial y municipal– asuma la responsabilidad de poner en marcha políticas de salud dirigidas a atender la salud sexual y reproductiva de la población. En el presente, el acceso a la anticoncepción –incluyendo la anticoncepción de emergencia y la ligadura tubaria y la vasectomía–, la atención humanizada del parto, la atención de las complicaciones de abortos inseguros y el control oportuno del embarazo forman parte de las políticas sanitarias de nuestro país. Aun así, muchos problemas están pendientes de resolverse y también resta impulsar mejoras en el alcance y la calidad de las políticas que ya existen”, señalan la Oficial de Enlace del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) Eleonor Faur y la investigadora y titular del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) Silvina Ramos en la introducción del libro Tu cuerpo, tu salud, tus derechos.
El informe –editado por Cedes y Unfpa– es una guía sobre salud sexual y reproductiva, realizada por Nina Zamberlin y Fabián Portnoy, que intenta saltear las barreras de la sobreinformación –todos los millones de sitios que se pueden encontrar en Google– y de la falta de información básica. En la presentación del informe, la Coordinadora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación Ana Ferraroti anunció la creación de mecanismos de control para garantizar que las mujeres tengan acceso a sus derechos (ver recuadro). “Toda persona, hombre o mujer, debe tener a su alcance información completa y servicios que ofrezcan métodos seguros y eficaces para evitar el embarazo, incluida la anticoncepción de emergencia”, remarca el libro.
El monitoreo que va a comenzar a realizar –junto a organizaciones de mujeres y defensorías del Pueblo– el Ministerio de Salud va a servir para que esos derechos –entrega de anticonceptivos y realización de ligadura de trompas y abortos no punibles– se lleven a la práctica. Mientras que Tu cuerpo, tu salud, tus derechos (guía sobre salud sexual y reproductiva) cumple con la función de dar educación sexual para todas las edades sin dejar afuera ni a las adolescentes ni a sus madres.
Mientras la tele derrocha sexo explícito y el cuerpo se expone sin conocerse, este libro comienza por el principio: “El cuerpo es la casa más propia de cada ser humano”, cuenta. Y desde esa idea se describen los órganos sexuales femeninos y masculinos, qué es la menstruación –eso que a Patito Feo nunca le pasó porque parece que las teens de la tele se saltean etapas como si masticaran un chicle de sexadrenalina–, el embarazo y los cuidados necesarios durante el control prenatal, el parto y el puerperio (con un apartado sobre los derechos a un parto respetado contemplado por la ley en la Argentina).
La visión de esta guía excede la de los nuevos manuales escolares sobre sexualidad, porque no está pensado sólo para chicos y chicas en edad escolar. Un punto interesante es que se derriban viejos mitos (como que los tés de yuyos sirven como método anticonceptivo) pero también nuevos vericuetos de la mayor oferta en las farmacias: por ejemplo –explican– que las llamadas pastillas “2 días” son productos que provocan el sangrado menstrual cuando una mujer tiene un atraso debido a alguna irregularidad en su ciclo, pero no cuando está embarazada. En cambio, la anticoncepción de emergencia o “píldora del día después” es un medicamento al que pueden recurrir las mujeres (dentro de los cinco días posteriores a una relación sin protección) para evitar un embarazo. La guía no termina en lo más deseable (evitar embarazos no buscados) sino que se atreve a hablar de abortos permitidos por el Código Penal. Incluso, da recomendaciones sobre qué hacer después de un aborto inseguro. Y finalmente, también aborda el cáncer genital y la violencia contra las mujeres.
“Mi fantasía es que llegue a todos y todas las adolescentes del país para que vayan apropiándose de sus derechos”, se entusiasmó Eleonor Faur. Mientras que Silvina Ramos apuntó: “Esta temática tiene muchos obstáculos y acechos. Por eso, una ciudadanía informada es un reaseguro para que la gente apoye y exija una buena política pública”. Por su parte, la diputada Juliana Di Tulio resaltó “Tiene que estar en todas las casas”. Y, a tono con una definición personal: “Soy una optimista insoportable”dijo que –cree– el aborto va a salir del circuito de la clandestinidad. “La discusión sobre el aborto ya está saldada por la sociedad –consideró Di Tulio– pero no por los representantes de la sociedad en el Congreso de la Nación.”
Fuente: Página 12.
Una nueva guía sobre salud sexual y reproductiva impulsada por el Fondo de Población de Naciones Unidas explica el ABC sobre el cuerpo, el embarazo y la anticoncepción para todo público, desde adolescentes hasta señoras maduras. Mientras que el Ministerio de Salud anunció que ayudará a las mujeres que no pueden acceder a ligaduras de trompas o colocación de un DIU a través de monitoreos y acciones de amparo.
“La Argentina ha recorrido un largo camino cruzado por muchos obstáculos para que el Estado, en todas sus esferas –nacional, provincial y municipal– asuma la responsabilidad de poner en marcha políticas de salud dirigidas a atender la salud sexual y reproductiva de la población. En el presente, el acceso a la anticoncepción –incluyendo la anticoncepción de emergencia y la ligadura tubaria y la vasectomía–, la atención humanizada del parto, la atención de las complicaciones de abortos inseguros y el control oportuno del embarazo forman parte de las políticas sanitarias de nuestro país. Aun así, muchos problemas están pendientes de resolverse y también resta impulsar mejoras en el alcance y la calidad de las políticas que ya existen”, señalan la Oficial de Enlace del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) Eleonor Faur y la investigadora y titular del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) Silvina Ramos en la introducción del libro Tu cuerpo, tu salud, tus derechos.
El informe –editado por Cedes y Unfpa– es una guía sobre salud sexual y reproductiva, realizada por Nina Zamberlin y Fabián Portnoy, que intenta saltear las barreras de la sobreinformación –todos los millones de sitios que se pueden encontrar en Google– y de la falta de información básica. En la presentación del informe, la Coordinadora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación Ana Ferraroti anunció la creación de mecanismos de control para garantizar que las mujeres tengan acceso a sus derechos (ver recuadro). “Toda persona, hombre o mujer, debe tener a su alcance información completa y servicios que ofrezcan métodos seguros y eficaces para evitar el embarazo, incluida la anticoncepción de emergencia”, remarca el libro.
El monitoreo que va a comenzar a realizar –junto a organizaciones de mujeres y defensorías del Pueblo– el Ministerio de Salud va a servir para que esos derechos –entrega de anticonceptivos y realización de ligadura de trompas y abortos no punibles– se lleven a la práctica. Mientras que Tu cuerpo, tu salud, tus derechos (guía sobre salud sexual y reproductiva) cumple con la función de dar educación sexual para todas las edades sin dejar afuera ni a las adolescentes ni a sus madres.
Mientras la tele derrocha sexo explícito y el cuerpo se expone sin conocerse, este libro comienza por el principio: “El cuerpo es la casa más propia de cada ser humano”, cuenta. Y desde esa idea se describen los órganos sexuales femeninos y masculinos, qué es la menstruación –eso que a Patito Feo nunca le pasó porque parece que las teens de la tele se saltean etapas como si masticaran un chicle de sexadrenalina–, el embarazo y los cuidados necesarios durante el control prenatal, el parto y el puerperio (con un apartado sobre los derechos a un parto respetado contemplado por la ley en la Argentina).
La visión de esta guía excede la de los nuevos manuales escolares sobre sexualidad, porque no está pensado sólo para chicos y chicas en edad escolar. Un punto interesante es que se derriban viejos mitos (como que los tés de yuyos sirven como método anticonceptivo) pero también nuevos vericuetos de la mayor oferta en las farmacias: por ejemplo –explican– que las llamadas pastillas “2 días” son productos que provocan el sangrado menstrual cuando una mujer tiene un atraso debido a alguna irregularidad en su ciclo, pero no cuando está embarazada. En cambio, la anticoncepción de emergencia o “píldora del día después” es un medicamento al que pueden recurrir las mujeres (dentro de los cinco días posteriores a una relación sin protección) para evitar un embarazo. La guía no termina en lo más deseable (evitar embarazos no buscados) sino que se atreve a hablar de abortos permitidos por el Código Penal. Incluso, da recomendaciones sobre qué hacer después de un aborto inseguro. Y finalmente, también aborda el cáncer genital y la violencia contra las mujeres.
“Mi fantasía es que llegue a todos y todas las adolescentes del país para que vayan apropiándose de sus derechos”, se entusiasmó Eleonor Faur. Mientras que Silvina Ramos apuntó: “Esta temática tiene muchos obstáculos y acechos. Por eso, una ciudadanía informada es un reaseguro para que la gente apoye y exija una buena política pública”. Por su parte, la diputada Juliana Di Tulio resaltó “Tiene que estar en todas las casas”. Y, a tono con una definición personal: “Soy una optimista insoportable”dijo que –cree– el aborto va a salir del circuito de la clandestinidad. “La discusión sobre el aborto ya está saldada por la sociedad –consideró Di Tulio– pero no por los representantes de la sociedad en el Congreso de la Nación.”
Fuente: Página 12.
Anticonceptivos de una toma semanal
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La Solución Para las olvidadizas.
No causa efectos secundarios y previene cáncer de mama.
Atención, mujeres en actividad sexual. Si durante años ha buscado un anticonceptivo que no tenga los desagradables efectos secundarios de la anticoncepción hormonal, pues deje de hacerlo porque ya llegó al Perú una nueva píldora anticonceptiva que no está elaborada en base a un sistema hormonal.
Ivyfemme es el nombre con el que la pueden encontrar en las diferentes farmacias del país. Y , según informó Juan Carlos Villanes, ginecólogo obstetra, experto en planificación familiar, la pastilla tiene efectos antiestrogénicos que previenen el cáncer de mama y la osteoporosis y además no produce efectos secundarios en la mujer como los indeseados aumento de peso y dolor de cabeza.
“Para iniciar el método anticonceptivo, la primera pastilla la tienen que tomar el primer día del ciclo menstrual y de ahí tienen que continuar tomándola los miércoles y domingos de cada semana, es decir, dos veces a la semana los tres primeros meses. A partir del cuarto mes solo se toma una vez a la semana, los domingos”, precisó el especialista, quien recordó que antes de tomarla debe consultar con su ginecólogo.
Fuente: La República.pe.
No causa efectos secundarios y previene cáncer de mama.
Atención, mujeres en actividad sexual. Si durante años ha buscado un anticonceptivo que no tenga los desagradables efectos secundarios de la anticoncepción hormonal, pues deje de hacerlo porque ya llegó al Perú una nueva píldora anticonceptiva que no está elaborada en base a un sistema hormonal.
Ivyfemme es el nombre con el que la pueden encontrar en las diferentes farmacias del país. Y , según informó Juan Carlos Villanes, ginecólogo obstetra, experto en planificación familiar, la pastilla tiene efectos antiestrogénicos que previenen el cáncer de mama y la osteoporosis y además no produce efectos secundarios en la mujer como los indeseados aumento de peso y dolor de cabeza.
“Para iniciar el método anticonceptivo, la primera pastilla la tienen que tomar el primer día del ciclo menstrual y de ahí tienen que continuar tomándola los miércoles y domingos de cada semana, es decir, dos veces a la semana los tres primeros meses. A partir del cuarto mes solo se toma una vez a la semana, los domingos”, precisó el especialista, quien recordó que antes de tomarla debe consultar con su ginecólogo.
Fuente: La República.pe.
Preguntas frecuentes acerca de la anticoncepción de emergencia
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Las PAE en ocasiones son llamadas equivocadamente la "píldora del día siguiente." Esto no es cierto ya que las PAE nunca se toman como una píldora, "el día siguiente." Éstas se toman en dos dosis, con 12 horas de intervalo. Y funcionan mejor si se toman dentro de las 72 horas después de las relaciones sexuales sin protección. Las PAE contienen mayores dosis de hormonas que las píldoras anticonceptivas normales. Las PAE pueden contener sólo una hormona, la progestina, o bien dos hormonas, el estrógeno y la progestina. Si una mujer no puede tomar estrógeno o está amamantando, puede usar las PAE que contienen progestina solamente. Si necesita conseguir las PAE, su proveedor de cuidado médico le recetará la mejor píldora para usted.
El otro tipo de anticoncepción de emergencia es un dispositivo intrauterino (DIU.) La mujer puede usar el DIU T de cobre, el cual tiene la forma de una "T" y se coloca dentro del útero por un proveedor de cuidado médico. Esto debe hacerse en un plazo menor a siete días después de haber tenido relaciones sexuales sin protección. El DIU puede ser extraído por un proveedor de cuidado médico después de la siguiente menstruación. También pueden dejarlo en el interior hasta por 10 años si la mujer decide usarlo como su método regular de control natal.
Algunas mujeres tienen náusea y vómito después de tomar las PAE. Un proveedor de cuidado médico puede recetarle medicamentos para controlar la náusea. Si usted tiene náusea severa, es importante no dejar de tomar las píldoras. Si no termina las píldoras, tal vez no pueda prevenir el embarazo. Después de haber tomado las PAE, su primer período podría llegar antes o después de lo normal. Su flujo de sangre también podría ser diferente - más abundante, más ligero o con más manchas de lo normal. Usted DEBE usar otro método de control natal si tiene relaciones sexuales en cualquier momento antes del comienzo de su próximo período. Ahora es un buen momento para que usted empiece a planear el futuro. Conozca los métodos anticonceptivos y elija el que usted sienta más cómodo. Una buena manera de comenzar es hablando con su proveedor de cuidado médico. Si su período no inicia en las tres semanas siguientes o si tiene señales de embarazo después de tomar las PAE, vea a su proveedor de cuidado médico de inmediato.
Fuente: www.4woman.gov/espanol
¿Qué es la anticoncepción de emergencia (o control natal de emergencia)?
La anticoncepción de emergencia, o el control natal de emergencia, se utiliza para evitar que la mujer quede embarazada después de que ha tenido relaciones sexuales sin protección. "Sin protección" quiere decir que no se utilizó un método anticonceptivo. También significa que se usó un método anticonceptivo pero no funcionó. Como por ejemplo, la ruptura de un condón. También pueden suceder otras cosas que pongan a una mujer en riesgo de quedar embarazada. Tal vez la mujer haya olvidado tomar sus píldoras anticonceptivas. Tal vez haya sido violada o forzada a tener relaciones sexuales cuando ella no lo deseaba. La anticoncepción de emergencia jamás deberá usarse como método regular de control natal. Existen métodos efectivos de control natal que las mujeres pueden usar de manera regular para evitar quedar embarazadas.¿Cómo funciona la anticoncepción de emergencia?
La anticoncepción de emergencia evita que la mujer quede embarazada al interrumpir:- la ovulación, o impedir que los ovarios produzcan óvulos que puedan ser fertilizados;
- la fertilización, o impedir que el óvulo sea fertilizado por el esperma;
- la implantación, o evitar que un óvulo fertilizado se adhiera a la pared del útero.
¿Cuáles son los tipos de anticoncepción de emergencia? ¿Son lo mismo que lo que llaman la "píldora del día siguiente?"
Hay dos tipos de anticoncepción de emergencia disponibles para las mujeres en los Estados Unidos: las píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) y los dispositivos intrauterinos (DIU.) En la mayoría de los estados, usted necesita ver a un proveedor de cuidado médico para obtener cualquier tipo de anticoncepción de emergencia. El proveedor de cuidado médico puede tomar su historial médico, hacerle una prueba de orina para detectar el embarazo, y explicarle qué tipo de anticoncepción de emergencia es mejor para usted. Usted nunca deberá tomar píldoras anticonceptivas de emergencia que pertenezcan a un familiar o una amiga. Es muy importante que primero hable con un proveedor de cuidado médico.Las PAE en ocasiones son llamadas equivocadamente la "píldora del día siguiente." Esto no es cierto ya que las PAE nunca se toman como una píldora, "el día siguiente." Éstas se toman en dos dosis, con 12 horas de intervalo. Y funcionan mejor si se toman dentro de las 72 horas después de las relaciones sexuales sin protección. Las PAE contienen mayores dosis de hormonas que las píldoras anticonceptivas normales. Las PAE pueden contener sólo una hormona, la progestina, o bien dos hormonas, el estrógeno y la progestina. Si una mujer no puede tomar estrógeno o está amamantando, puede usar las PAE que contienen progestina solamente. Si necesita conseguir las PAE, su proveedor de cuidado médico le recetará la mejor píldora para usted.
El otro tipo de anticoncepción de emergencia es un dispositivo intrauterino (DIU.) La mujer puede usar el DIU T de cobre, el cual tiene la forma de una "T" y se coloca dentro del útero por un proveedor de cuidado médico. Esto debe hacerse en un plazo menor a siete días después de haber tenido relaciones sexuales sin protección. El DIU puede ser extraído por un proveedor de cuidado médico después de la siguiente menstruación. También pueden dejarlo en el interior hasta por 10 años si la mujer decide usarlo como su método regular de control natal.
Me dieron anticoncepción de emergencia en una sala de emergencia. ¿Qué necesito hacer después de tomar las píldoras?
Tome las píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) exactamente como se lo indique su proveedor de cuidado médico. Si usted ve a otro proveedor de cuidado médico por cualquier razón después de tomar cualquier dosis de PAE, no olvide decirle que ha tomado las PAE.Algunas mujeres tienen náusea y vómito después de tomar las PAE. Un proveedor de cuidado médico puede recetarle medicamentos para controlar la náusea. Si usted tiene náusea severa, es importante no dejar de tomar las píldoras. Si no termina las píldoras, tal vez no pueda prevenir el embarazo. Después de haber tomado las PAE, su primer período podría llegar antes o después de lo normal. Su flujo de sangre también podría ser diferente - más abundante, más ligero o con más manchas de lo normal. Usted DEBE usar otro método de control natal si tiene relaciones sexuales en cualquier momento antes del comienzo de su próximo período. Ahora es un buen momento para que usted empiece a planear el futuro. Conozca los métodos anticonceptivos y elija el que usted sienta más cómodo. Una buena manera de comenzar es hablando con su proveedor de cuidado médico. Si su período no inicia en las tres semanas siguientes o si tiene señales de embarazo después de tomar las PAE, vea a su proveedor de cuidado médico de inmediato.
¿Cuál es la eficacia de la anticoncepción de emergencia para prevenir un embarazo?
Las píldoras de anticoncepción de emergencia (PAE) que contienen tanto estrógeno como progestina son un 75% eficaces para evitar que una mujer quede embarazada. Las PAE que contienen sólo progestina son un 89% eficaces. El dispositivo intrauterino T de cobre(DIU) es un 99.9% eficaz. La sincronización es importante para saber qué tan bien funciona el control natal de emergencia. Entre más rápido la mujer reciba una anticoncepción de emergencia después de haber tenido relaciones sexuales sin protección, mejor funcionará. Si la mujer se encuentra en la etapa fértil de su ciclo (ovulación), o cerca de ella, cuando utilice el control natal de emergencia, sus probabilidades de embarazarse serán mayores.Mi amiga tomó píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) y no funcionaron. Si permite su embarazo, ¿habrá algo malo con su bebé?
Se han hecho estudios con mujeres que no sabían que estaban embarazadas y siguieron tomando píldoras anticonceptivas. Estos estudios no han descubierto un aumento en el riesgo de que ocurran defectos de nacimiento. Su amiga debe acudir a un proveedor de cuidado médico de inmediato para hablar sobre sus opciones.¿La anticoncepción de emergencia es lo mismo que la "píldora abortiva?"
No. La anticoncepción de emergencia previene el embarazo. Detiene la salida del óvulo del ovario y evita que el óvulo sea fertilizado o alcanzado por el esperma. La anticoncepción de emergencia también evita que un óvulo fertilizado se adhiera o implante a la pared del útero (o matriz.) Las llamadas "píldoras abortivas" (Mifeprex (mifepristone) también conocidas como RU-486) funcionan después de que la mujer se ha embarazado - después de que el óvulo fertilizado se adhiere a la pared del útero. Estas píldoras causan que el útero expulse el óvulo, terminando el embarazo.Fuente: www.4woman.gov/espanol
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