Algunos consejos útiles para tener en cuenta antes de salir al aire libre en un día soleado. Eso sí, tampoco hay que confiarse de las nubes. El verano ya llegó y lograr que los más chicos se protejan del sol no es una misión del todo fácil, pero tampoco es imposible.
Según expertos, la piel de los más jóvenes tiene características distintas a las de un adulto y se estima que el 70 por ciento del daño solar que una persona acumula a lo largo de su vida ocurre antes de los 18 años.
Por eso, ante cualquier consulta, lo más aconsejable es recurrir a un dermatólogo para sacarse todas las dudas. Algunas de las recomendaciones son tener en cuenta el horario, la vestimenta y usar cremas protectoras adecuadas.
En tal orden, El Nuevo consultó a una pediatra amiga de la casa, quien dio algunos detalles claves para el cuidado de nuestro chiquitos. La médica rojense Analía Guilera, explicó:
“Año a año, con todo esto del calentamiento global, el sol cada vez nos hace más daño. Nos da vida, porque nos da oxigeno, pero el tema de la capa de ozono, que tiene cada vez más abierto su agujero, permite que los rayos ultravioletas penetren más y es eso lo que nos hace mal”.
“Con respecto al cuidado de la piel, lo ideal es siempre ponerse protector solar, porque aunque nos guste estar quemados no es saludable. Con los protectores solares según la edad en realidad podemos usar un poco menos, pero en los bebés se recomienda a partir de los seis meses, según la Sociedad de Dermatología”, dice la experta en chicos.
“Antes no”, agrega. Y recomienda a las mamás que tienen bebés más chiquitos, menores de seis meses de edad, que “siempre los tengan con ropa clara, para repeler los rayos ultravioletas, que estén a la sombra, y en el caso que tengan que pasar un día, porque están de vacaciones, por lo menos siempre acordarse de que estén cubiertos, en cochecito”
LAS AFECCIONES MÁS COMUNES
En el caso de las afecciones más comunes que se presentan por lo mencionado, están las alergias, por cuales hay que estar atentos a sus síntomas, debido a que un gran porcentaje de niños las sufren y, en muchos casos, los padres no saben bien de qué se trata.
Por otra parte están los lunares, cuales al observarlos se debe medir la asimetría, los bordes, el color y el diámetro. Hay que estar atentos si sufren modificaciones y hacer un seguimiento con el médico sobre los llamados nuevos congénitos, que son los lunares de nacimiento, los que necesitan de un control anual.
En el caso de las irritaciones, pueden ocasionarse por shampoo, colonias, cremas o talcos. Para evitar la irritación de la piel de los niños, los jabones deben tener pH neutro o ser de glicerina.
Por último, en el caso de las picaduras, especialmente en el verano hay que tomar recaudos ante las picaduras de mosquitos, hormigas rojas, entre otros. Las picaduras deben ser vigiladas para evitar que se infecten. Aquí, lo más adecuado sería utilizar repelentes para niños con base de aloe vera.
“En el caso de los más grandes”, precisa Guilera, “de los seis meses hasta los dos años, un repelente que tenga mayor de factor 60. Cuando más, mejor. Y ya después, con chicos más grandes, se puede usar un poco menos, pero nunca menos de 40”.
Así esté nublado también conviene usar protector. Y en lo posible ir recambiándolo cada dos horas, en los más chicos. Ya con el tema de los horarios hay que tener cuidado porque cambian con respecto al clima, pero en lo posible lo aconsejable es no exponerse en los horarios desde las 10 de la mañana hasta 16 o 17 horas, teniendo en cuenta el cambio de horario.
RECOMENDACIONES
Hay que ponérselo media hora antes de salir al sol para que se absorba correctamente. La primera vez que se aplica lo correcto sería colocar una gran cantidad para que quede una capa visible y renovarse cada dos horas o después de un baño prolongado.
El factor de protección (FPS) adecuado para cada niño lo indicará el dermatólogo en función del tipo de piel, pero hay que destacar que nunca deberá ser inferior a 30. Los niños muy blancos, rubios y pelirrojos necesitan mayor protección.
Además, se recomienda utilizar un protector diseñado especialmente para bebés y chicos. Algo importante: fijarse que en la etiqueta se indique “protección contra rayos UV”. Siempre hay que recordar que las nubes dejan pasar hasta el 85 por ciento de las radiaciones ultravioletas y, debido a esto, pueden quemar incluso en los días nublados.
OTRAS PATOLOGÍAS
Por otra parte, la especialista en niños también hizo mención a otros peligros respecto de las llegada de las temperaturas más altas por el verano.
Guilera también se refirió a la importancia de la conservación de los alimentos, no perder la cadena de frío en cuanto a todo lo que tenga que ver con fiambres, mayonesas, helados, cremas, yogures, o toda aquella comida que pueda llegar a contaminarse.
La pediatra explica: “En realidad, tenemos las diarreas por intoxicación, por consumición de alimentos con mala cadena de conservación, y por otro lado tenemos lo que son los virus, que en realidad es algo poco prevenible, en el sentido de que en esta época empieza el entero virus, el coxsackie virus, que son los que producen generalmente la diarrea en esta época”.
“Estos son aparte. Son virus que se pueden contagiar por vía respiratoria, y la diarrea va acompañada de catarros. En especial tienen que ver con el hacinamiento en algunos lugares, ya que son virus que en el cambio estacional tienen un aumento en el número de casos”, sentenció la especialista.
Fuente: El Nuevo Diario Jorense.





1 opiniones:
Feliz año 2010!
Qué los días de tu calendario
lleguen llenos de armonía,
la paz sea una de tus prioridades,
el amor sea el motor de tu vida,
la solidaridad te enriquezca como persona.
y siempre puedas dibujar una sonrisa.
Un beso
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