El ser humano, por razones diversas ha tenido que buscar alternativas a la lactancia materna.
Hoy en día las necesidades de la vida moderna limitan la duración de la lactancia natural y un 50 % de las madres acuden a las leches artificiales para completar o sustituir la materna.
Además de razones socioculturales y de opciones personales algunas mujeres por razones médicas no pueden dar de mamar.
Para todas ellas, existen leches artificiales que hoy en día no presentan ningún problema, el cariño se puede transmitir igual de bien con un biberón y además dará opción a papá a participar.
Preparar los Biberones
* Lavarse las manos y esterilizar el biberón, la rosca y la tetina, hierviéndolos en agua durante 10 minutos.
* El agujero de la tetina debe tener el tamaño justo para que la leche caiga gota a gota sin tener que agitar el biberón.
Luego se hierve en otro cazo el agua que se va a utilizar y se deja enfriar a la temperatura del cuerpo.
* Poned la cantidad de agua recomendada por el pediatra y después añadid la dosis de leche en polvo señalada en el envase, con cucharitas rasas y sin apretar.
Agitad bien el biberón para eliminar posibles grumos.
Antes e dar el biberón a nuestro hijo, conviene controlar la temperatura de éste.
* Verted unas gotas sobre el dorso de la mano y si está demasiado caliente, enfriadlo un poco poniendo el biberón en agua fria, sin que se moje la tetina.
* Se aconseja preparar los biberones para cada toma y no se debe aprovechar nunca lo que haya podido sobrar de la anterior. Tampoco se deben dejar biberones preparados en la nevera puesto que podrían perder parte de sus propiedades nutritivas y se podrían contaminar. Tampoco es aconsejable conservar en la nevera el agua previamente hervida.
* Durante la toma, el biberón debe mantenerse bien inclinado para evitar que el bebé tome el aire que podría haber en la tetina.
* Al finalizar hay que colocar la cabeza del bebé sobre el hombro para que expulse el aire que ha tragado, ayudándole con unos golpecitos en la espalda.
CANTIDADES ORIENTATIVAS
A modo de ejemplo tomemos el siguiente esquema:
100 g de agua/13 g de leche
30 cc de agua/1 medida de leche (5 g)
Segundo Día:
De 20 cc.
Tercer Día:
De 30 cc.
Cuarto Día:
De 40 cc.
La segunda semana:
De 70 cc. a 80 cc.
La tercera semana:
De 80 a 100 cc.
Dosificación de los biberones
150 - 200 cc por kg y por día a distribuir en 7 tomas.
Este modelo de alimentación sigue siendo correcto y utilizado por numerosos pediatras, pero como en todo, hay nuevas tendencias que, aunque no desacrediten las anteriores, vale la pena comentar.
Existen en el mercado numerosas marcas de leche artificial. Todas han pasado un riguroso control de calidad.
El escoger una u otra marca vendrá dado por las preferencias del pediatra y de los padres.
Hasta hace poco el bebé solía mamar o tomar biberón hasta los tres meses, momento en el cual se empezaba a introducir nuevos alimentos en su dieta. Esto sigue siendo correcto, pero se ha visto que es igualmente adecuado prolongar la dieta exclusivamente láctea hasta los seis meses.
En ambos casos el niño se desarrolla, aumenta de peso, ríe, está sano y no presenta ningún tipo de carencias.
Escojamos uno u otro sistema, la manera de introducir nuevos alimentos (a los tres o a los seis meses) será siempre paulatina y en dosis reducidas.
Es recomendable que a partir de los 6 u 8 meses y hasta los dos años, los niños tomen leches maternizadas tipo II, aunque las papillas también se pueden preparar a partir de los 8 meses con leche normal.
Hoy en día las necesidades de la vida moderna limitan la duración de la lactancia natural y un 50 % de las madres acuden a las leches artificiales para completar o sustituir la materna.
Además de razones socioculturales y de opciones personales algunas mujeres por razones médicas no pueden dar de mamar.
Para todas ellas, existen leches artificiales que hoy en día no presentan ningún problema, el cariño se puede transmitir igual de bien con un biberón y además dará opción a papá a participar.
Preparar los Biberones
* Lavarse las manos y esterilizar el biberón, la rosca y la tetina, hierviéndolos en agua durante 10 minutos.
* El agujero de la tetina debe tener el tamaño justo para que la leche caiga gota a gota sin tener que agitar el biberón.
Luego se hierve en otro cazo el agua que se va a utilizar y se deja enfriar a la temperatura del cuerpo.
* Poned la cantidad de agua recomendada por el pediatra y después añadid la dosis de leche en polvo señalada en el envase, con cucharitas rasas y sin apretar.
Agitad bien el biberón para eliminar posibles grumos.
Antes e dar el biberón a nuestro hijo, conviene controlar la temperatura de éste.
* Verted unas gotas sobre el dorso de la mano y si está demasiado caliente, enfriadlo un poco poniendo el biberón en agua fria, sin que se moje la tetina.
* Se aconseja preparar los biberones para cada toma y no se debe aprovechar nunca lo que haya podido sobrar de la anterior. Tampoco se deben dejar biberones preparados en la nevera puesto que podrían perder parte de sus propiedades nutritivas y se podrían contaminar. Tampoco es aconsejable conservar en la nevera el agua previamente hervida.
* Durante la toma, el biberón debe mantenerse bien inclinado para evitar que el bebé tome el aire que podría haber en la tetina.
* Al finalizar hay que colocar la cabeza del bebé sobre el hombro para que expulse el aire que ha tragado, ayudándole con unos golpecitos en la espalda.
CANTIDADES ORIENTATIVAS
A modo de ejemplo tomemos el siguiente esquema:
100 g de agua/13 g de leche
30 cc de agua/1 medida de leche (5 g)
Segundo Día:
De 20 cc.
Tercer Día:
De 30 cc.
Cuarto Día:
De 40 cc.
La segunda semana:
De 70 cc. a 80 cc.
La tercera semana:
De 80 a 100 cc.
Dosificación de los biberones
150 - 200 cc por kg y por día a distribuir en 7 tomas.
Este modelo de alimentación sigue siendo correcto y utilizado por numerosos pediatras, pero como en todo, hay nuevas tendencias que, aunque no desacrediten las anteriores, vale la pena comentar.
Existen en el mercado numerosas marcas de leche artificial. Todas han pasado un riguroso control de calidad.
El escoger una u otra marca vendrá dado por las preferencias del pediatra y de los padres.
Hasta hace poco el bebé solía mamar o tomar biberón hasta los tres meses, momento en el cual se empezaba a introducir nuevos alimentos en su dieta. Esto sigue siendo correcto, pero se ha visto que es igualmente adecuado prolongar la dieta exclusivamente láctea hasta los seis meses.
En ambos casos el niño se desarrolla, aumenta de peso, ríe, está sano y no presenta ningún tipo de carencias.
Escojamos uno u otro sistema, la manera de introducir nuevos alimentos (a los tres o a los seis meses) será siempre paulatina y en dosis reducidas.
Es recomendable que a partir de los 6 u 8 meses y hasta los dos años, los niños tomen leches maternizadas tipo II, aunque las papillas también se pueden preparar a partir de los 8 meses con leche normal.
Fuente: www.cyberpadres.com
Originalmente en www.mamuchas.com.ar, extracto subido y realizado por Gise.






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