Los resfriados, las alergias, la contaminación pueden provocar que tu hijo tosa más a menudo y en la mayoría de los casos se agudice por la noche. Esto es debido a que en posición horizontal es más difícil respirar y tu hijo debe abrir la boca para procurarse el aire que necesita, la garganta se resiente y se seca más y la tos se hace irritativa.
- Coloca en su habitación un humidificador para mantener el ambiente húmedo. Es importante cambiar todos los días el agua para que no formen hongos. Si no tienes pon en el cuarto recipientes pequeños de agua, cerca de la calefacción.
- También es muy efectivo cocer agua con varias hojas de eucalipto y dejarlo en la habitación un rato antes de que se vaya a la cama.
- Antes de acostarle límpiale bien las fosas nasales con suero fisiológico, le ayudará a tener la mucosa nasal hidratada.
- Si le gusta la leche calentita, dásela antes de ir a dormir con una cucharada de miel, te aseguro que es mano de santo contra la tos nocturna.
- El niño es mejor que duerma ligeramente incorporado, así toserá menos. Meter una almohada debajo del colchón es más cómodo que si duerme con dos almohadas.
- A lo largo del día dale a menudo agua, zumos naturales o infusiones si le gustan. Los líquidos ayudan a disolver las mucosidades nasales.
Fuente: Peques y Más.





1 opiniones:
NO SABIA LO DEL SUERO FISIOLOGICO, BUENA DATA, GRACIAS¡¡¡
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