Es por lo tanto imprescindible permitir que el niño juegue, adecuarle un sitio y proporcionarle los juguetes y materiales necesarios, así como procurarles sensaciones corporales que enriquezcan su mundo desde que son pequeñitos. La seguridad en el juego es un elemento esencial que siempre hay que tener en mente. En este sentido hay que destacar que el grupo de niños menores de 3 años es el que más riesgo tiene de lesionarse con los juguetes y, aunque las lesiones no suelen ser severas, en ocasiones pueden causar la muerte o dejar secuelas graves. El tipo de lesión es variable, pasando de simples rozaduras hasta caídas, quema-duras, atragantamiento, ahogo o intoxicación. De entre todas ellas, el atragantamiento es la causa principal de las muertes relacionadas con los juguetes
Un hecho de mucha importancia es que los padres intenten despertar el interés del niño hacia aquellos juguetes que más convengan y ayuden a desarrollar sus propias capacidades. A la hora de comprar los juguetes, los padres deberían intentar que éstos fueran muy diferentes y variados, con la intención de estimular todas las capacidades que el niño está desarrollando en cada etapa de su vida.
Recomendaciones a la hora de comprar un juguete
- Lea la etiqueta antes de comprar el juguete. Las etiquetas de advertencia dan información importante sobre cómo usar un juguete, para qué edades es seguro el juguete y si se recomienda que algún adulto supervise al niño al usar el mismo. La normativa de la Comunidad Europea es muy estricta en cuanto a la seguridad y su cumplimiento debe figurar en la etiqueta.
- Piense en GRANDE al seleccionar los juguetes. Asegúrese de que todos los juguetes y sus piezas sean más grandes que la boca de su niño para evitar que se asfixie. Evite comprar juguetes pequeños diseñados para los niños de mayor edad y los cuales podrían caber en la boca de su niño. Eso disminuirá el riesgo de asfixia.
- Evite comprar juguetes que disparan objetos pequeños al aire. Esos juguetes pueden lesionar los ojos seriamente o causar asfixia.
- Evite comprar juguetes que hagan ruidos intensos o estridentes para ayudar a proteger el sentido del oído de su niño. Pida una prueba del juguete en la tienda. Tenga en cuenta el nivel de ruido que haga. No compre juguetes que puedan ser demasiado ruidosos para el sentido del oído sensible y delicado de su niño.
- Busque juguetes hechos de manera sólida. Al comprar un juguete blando o un animal de peluche, asegúrese de que los ojos, la nariz y otras piezas pequeñas estén bien asegurados. Cerciórese de que lo pueda lavar en la lavadora. Compruebe que todas las costuras y orillas están bien rematadas
- Tenga cuidado con las piezas afiladas o los bordes, y con los juguetes hechos de plástico delgado u otros materiales que se puedan romper fácilmente. No compre juguetes con piezas de metal para un bebé o niño pequeño. Si su niño mayor juega con dardos o flechas, asegúrese de que tengan puntas hechas de goma suave o plástico flexible. Las puntas deberán estar sujetas de manera muy segura.
- Evite comprar juguetes y materiales tóxicos que pudieran causar envenenamiento. Busque juegos de pinturas, lápiceras y marcadores cuyas etiquetas indiquen que no son tóxicos. Las baterías pequeñas, además de ser tóxicas, también pueden causar asfixia o se pueden tragar.
- Evite comprar estuches de pasatiempos y juegos de química en el caso de los niños de menos de 12 años de edad. Si compra dichos juegos para niños mayores (de 12 a 15 años de edad), asegúrese de controlarlos apropiadamente y de guardar esos juegos fuera del alcance de los niños pequeños.
- Los juguetes eléctricos deberán estar aprobados por las autoridades competentes. Compruebe la etiqueta para asegurarse de que el juguete esté debidamente aprobado y homologado.
- Tenga cuidado al comprar juguetes para los bebés de cuna. Hay que mantener cortos los hilos o cables que cuelguen en una cuna. Son potencialmente muy peligrosos, ya que podrían causar que su bebé se estrangulara al comenzar a gatear o a ponerse de pie.
- Seleccione un baúl de juguetes cuidadosamente. Busque un baúl con orillas lisas y acabadas que no sean tóxicas. Si tiene una tapa, asegúrese de que sea sólida y que tenga soportes con seguros y bisagras seguras. Deberá poder permanecer abierto en cualquier posición y las bisagras no deberán pinchar la piel de su niño. El baúl también deberá tener orificios de ventilación para prevenir que su niño se sofoque si quedara atrapado adentro. El mejor baúl consiste en una caja o cesta sin tapa.
- No se deben comprar juguetes que fomenten comportamientos agresivos, xenófobos, sexistas o intolerantes.
| Cómo elegir los juguetes adecuados para tus hijos II |
Fuente: Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León.





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